IRREVERSIBLE

lunes, mayo 08, 2006


No puedo comprender que oscuro placer proporciona el hecho de insultar a un director y a su obra, por la simple motivación de que al crítico, no le guste. La película de la que quiero hablar, ha sido víctima precisamente de este tipo de cosas. No voy a decir que me parezca una obra maestra, pero creo que vale mucho la pena ver un cine realmente experimental y trascendente, que aunque no resulta original, si es como mínimo estimulante.
Gaspar Noé no sólo se limitó a la función de director, también se encargó de la cámara, fue el guionista, montador y productor. Puede describirse en cuatro palabras, pero realmente su trascendencia está en lo que se muestra.
Ciertamente, estamos frente a una cinta de inusitada violencia, no apta para estómagos delicados. Pero no se trata de una violencia per se, estética, como han dicho muchos, la violencia es usada en Irreversible, como una herramienta narrativa concreta, de la misma forma que se puede usar un paisaje o la iluminación.
Una pareja, un amigo, una violación, una venganza. A los que les hayan engañado con el cuento de que se parece a Memento, o que tiene alguna relación narrativa con esta, solo decir que les han tomado el pelo. Christopher Nolan hace una película interesante de entretenimiento, pero no pretende una reflexión sobre lo vital o sobre la naturaleza del hombre. Sin embargo, Gaspar Noé nos presenta un experimento sobre lo que no se puede cambiar, y es que en la vida hay que tener en cuenta precisamente eso, que hay cosas que son irreversibles.
Comienza con los créditos corriendo hacia atrás. Un hombre extraño (Philippe Nahon) declara: “El tiempo lo destruye todo”. Este extraño personaje aparece completamente desnudo, sentado en una cama junto a otro personaje completamente vestido. De forma extraña esta escena ya resulta violenta. Quizás sea por el simple hecho de confrontar a dos hombres, uno vestido y el otro sin ropa, en una habitación sórdida, sobre el club donde terminará todo, o empezará. Según palabras de Bellucci, en un principio, al leer el guión de la película, pensó que se trataba de una película porno. Mónica Bellucci se decidió a hablar con el director para hacer que la película fuese más digerible e interpretable, y ella misma se encargó de dirigir la escena de la violación, según cuenta Gaspar Noé, para que la actriz se sintiera más cómoda. Las escenas están filmadas en en una sola toma, y se enlazan entre ellas, con movimientos totalmente descontrolados de cámara. Estos movimientos, contribuyen a realzar la sensación de extrema violencia que impera en el film. Se muestra una noche en la vida de Marcus (Vincent Cassel), pero presenta todos los eventos en un orden cronológico inverso. Esto es posible gracias a un curioso y muy escrupuloso montaje, quizás a veces el film peca de eso, de dar mayor importancia a la técnica que al guión, ya que el director Gaspar Noé sólo poseía, increíblemente, tres páginas de guión antes de rodar la película. Es decir, casi todos los diálogos fueron improvisados. El filme abre con una violenta pelea de venganza en un club gay y continua con la historia hacia atrás para explicar cómo y porqué ocurrió la violencia. Se dice que el Rectum, el prostíbulo gay del principio de la película, existe realmente. También se le ha imputado a Noé, el hecho de justificar los actos más atroces, con la venganza, pero eso mismo hace Tarantino y a nadie se le ocurre tomarlo de forma literal. Y en cuanto al guión, quizás si revisando a Godard, entenderíamos mejor que significa trabajar sin demasiado guión, y si con muy buenos actores. Toda la escena del prostíbulo parece ser una especie de referencia a los Círculos del Infierno de "La Divina Comedia". El público poco a poco va dándose cuenta de cómo la hermosa Alex (Mónica Bellucci, pareja en la vida real de Vincent Cassel) se envuelve en la historia. Entre algunas de las interpretaciones, se dice que la película es una especie de viaje poético del infierno al paraíso. Cosa que evidencia que hay mucho más que un par de escenas de extrema violencia. En la escena de la fiesta, cuando le preguntan el nombre al actor Vincent Cassel, este responde el suyo en vez del de su personaje, "Marcus"; afortunadamente, corrige su error a tiempo diciendo que es una broma, evitando realizar toda la escena de nuevo. Pero lejos de quedar como experimentos interpretativos, estas cosas dotan a la película de frescor y una veracidad casi documental. Para rematar la atmósfera brutal del film, la primera media hora de película contiene un constante sonido subliminal de 28 Khz (es de tan baja frecuencia que es inaudible para el oído humano). Estaba presente con el propósito de generar vértigo, náuseas y mareos. Curiosamente, en los gatos produce excitación. Mucha gente salía despavorida de festivales como San Sebastián o Cannes al ver la película, debido a fuertes mareos o a las macabras escenas de violencia y sexo. Podemos encontrar numerosas referencias a algunas películas, como "2001", "Barry Lyndon", "Eyes Wide Shut", etc. Poniendo en relieve la fascinación del director por la obra de Cubrick. De cualquier manera esta es una película altamente recomendable a todo aquel que le guste el cine, y no tenga prejuicios ni estómago ...

0 Comentarios: