DOCE POETAS ITALIANAS PARA EL SIGLO XXI, por Carlos Vitale

viernes, septiembre 23, 2016

Carlos Vitale (Buenos Aires, 1953) es Licenciado en Filología hispánica y Filología italiana. Ha publicado "Unidad de lugar" (Candaya, Barcelona, 2004), "Descortesía del suicida" (Candaya, Barcelona, 2008), "Cuaderno de l'Escala / Quadern de l'Escala" (fotografías de Jaume Salvat, ilustraciones de Marc Vicens y prólogo de Carles Duarte, Vitel·la, Bellcaire d'Empordà, 2013), "Fuera de casa" (La Garúa, Barcelona, 2014) y "El poeta más crítico y otros poetas italianos" (Emboscall Editorial, Barcelona, 2014). Asimismo ha traducido numerosos libros de poetas italianos y catalanes: Dino Campana (Premio de Traducción “Ultimo Novecento”, 1986), Eugenio Montale (Premio de Traducción “Ángel Crespo”, 2006), Giuseppe Ungaretti, Gerardo Vacana, Sergio Corazzini (Premio de Traducción del Ministerio Italiano de Relaciones Exteriores, 2003), Amerigo Iannacone, Umberto Saba (Premio de Traducción “Val di Comino”, 2004), Giuseppe Napolitano, Sandro Penna, Antoni Clapés, Joan Brossa, Josep-Ramon Bach, etc. Ha participado en festivales, lecturas y encuentros de poesía en Argentina, España, Venezuela, Armenia, Italia, Suiza, Rumania, Estonia, Grecia, Bulgaria y Francia. Reside en Barcelona desde 1981.
DOCE POETAS  ITALIANAS PARA EL SIGLO XXI. Selección, traducción y notas de CARLOS VITALE. Presentación de GIUSEPPE NAPOLITANO



POESÍA ITALIANA FEMENINA DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS.
(Giuseppe Napolitano)


Es siempre un riesgo poner adjetivos después de la palabra “poesía”, en efecto, si es tal, lo es sin necesidad de definirla mejor: no se debería hablar de poesía del sentimiento, o de poesía social, tampoco de poesía femenina… Pero hay líneas de tendencia en la crítica (y en el mercado editorial) que a veces impulsan a proponer especificaciones clarificadoras. La poesía italiana del siglo XX, y de estos primeros años del XXI, ha perdido progresivamente el carácter que hace un siglo aún le permitía hacerse maestra, de palabra, si no de vida. El discurso poético era considerado el nivel más alto de expresión, al menos hasta los años de la Segunda guerra mundial: luego, neorrealismo y nuevas vanguardias han comprometido la percepción de la forma literaria.

En este complejo contexto cultural en evolución, la figura de la poetisa, o de la mujer poeta, o en fin sencillamente de la poeta (como han comenzado a decir hace algunas décadas las feministas y sus simpatizantes), ha seguido un camino particular, tratando de afirmar un principio de diversidad y, al mismo tiempo, de integración. Y ha propuesto, por consiguiente, temas y problemas personales y sociales desde el punto de vista femenino, escribiendo de sí misma como pensaba que el poeta tradicional no sabía hacer. Pero no siempre es posible una nítida distinción de género: la primera dificultad que se plantea –escribía Giuliano Manacorda en su fundamental Storia della letteratura italiana contemporanea– para evitar malentendidos y nuevas guetizaciones es aquella “de elegir entre femenino y feminista” (admitiendo –subrayaba, de todos modos– “la posibilidad misma de adjetivar la poesía”).
En el momento de inflexión de los años setenta del siglo pasado, en los tiempos de la contestación y del movimiento feminista, “las mujeres en poesía” (y era el título de una afortunada antología al cuidado, hace cuarenta años, de B. Frabotta y D. Maraini) querían evitar precisamente ser consideradas mujeres y, por tanto, inferiores o diversas… es más, reivindicando una idea de separación como punto de fuerza, desde el cual hacer valer un derecho natural de igualdad. En poesía esto se afirmaba en la elección de una nueva estética, que negara el prejuicio del estereotipo literario masculino o machista, y sostuviera, por el contrario, un modelo de expresión ligada al universo femenino. En la “persistente voluntad de convertirse en un proyecto”- escribe Marina Zancan en la Letteratura italiana, a cargo de Alberto Asor Rosa- las escritoras de los últimos años han elaborado “un sistema, sutil pero seguro, de referencias externas e internas a la propia identidad femenina”. Así, “sin prisa por hablar de sí misma en público”, la mujer hoy escribe para explorar su mundo y contarse a quien sepa escucharla, respetando la voz que, de ese mundo, expresa a la vez sueños y necesidades, delicadeza y conciencia, emancipación y comunión.


 Maria Pia Altamore 




Maria Pia Altamore nació en 1958 en Giuliana (Palermo) y reside en Génova.
Es poeta, actriz, dramaturga y animadora cultural.


OBJETO PRECIOSO

Si tienes tiempo
mira el polvo sobre  los muebles
exaltado por el rayo de sol
que a la fuerza entra por la ventana
y se dirige como un ojo de buey teatral
sobre el aparador
el polvo salta a la vista
como si fuera un objeto precioso
¡y como tal… no lo remuevo!


OGGETTO PREZIOSO

Se hai tempo
vedi la polvere sui mobili
esaltata dal raggio di sole
che a forza entra dalla finestra
e si dirige come un occhio di bue teatrale
sulla credenza
la polvere sta in bella mostra
come fosse un oggetto prezioso
e come tale... non la rimuovo!



DÍA DE FIESTA


Para la ocasión me puse mi mejor sonrisa
me la cosí tan bien
que durante la misa sonreía, sonreía…
Encontré la mirada de reproche del cura
que con un gesto me invitó a salir.
¡Yo me arranqué la sonrisa
y la abandone sobre el banco!



GIORNO DI FESTA

Per l’occasione ho indossato il mio miglior sorriso
me lo sono cucito talmente bene
che durante la messa sorridevo, sorridevo…
Incontrai lo sguardo di rimprovero del prete
che con un cenno mi invitò a uscire.
Io mi strappai il sorriso
e lo abbandonai sulla panca!


CHANEL

Con tu colchoneta de playa
y tus chancletas rojas
gorra con visera
ahora que es verano te confundes
con la multitud de bañistas…

Pero tú y yo sabemos
que esa colchoneta
no te sirve para tomar el sol.

Camastro de todo el año
tu dormitorio
cambia de decoración continuamente
acunado por los anuncios de la estación…


CHANEL

Col tuo materassino da spiaggia
e le tue infradito rosse
capellino con visiera
ora che è estate ti confondi
con la folla di bagnanti…

Ma io e te sappiamo
che quel materassino
non ti serve per prendere il sole.

Giaciglio di tutto l’anno
la tua camera da letto
cambia arredamento di continuo
cullata dagli annunci della stazione…