Sylvia Plath “Sobre tu cuerpo las nubes pasan altas, altas y heladas…”

viernes, febrero 22, 2008




Introducción.

El presente trabajo trata de enmarcar la obra de Sylvia Plath en los movimientos poéticos en Estados Unidos e Inglaterra en los años 50 y 60, países en los que vivió la poetisa. También se ha dado especial importancia a su obra como transgresión de los cánones de época. La óptica que orienta esta investigación se desmarca del morbo que la vida y muerte de la autora suscita.

Contexto Cultural y movimientos poéticos de época.

A partir de 1950, en Estados Unidos, se produce una liberación del canon modernista en la poesía cuyos referentes fueron Pound, Eliot, Stevens o Williams. Se crearon una especie de reacciones y tensiones en cadena entre diversos movimientos opuestos que se manifestaron como liberadoras y originaron la revisión poética. Entre estos grupos encontramos a los poetas de Black Mountain Collage (Robert Duncan, Robert Creely, Charles Olson, etc.),
Poetas confesionales (Robert Lowell, Sylvia Plath, Ane Sexton, etc.), poetas beat (Ginsberg, Snider, Ferlinghetti), Poetas de imagen profunda ( Robert Bly, James Wright, etc.) y el grupo de Nueva York (John Ashbery, James Schuyler, Kenethe Kock).

A Sylvia Plath, con sus matices, se la ha clasificado dentro de los poetas confesionales (Robert Lowell, Ane Sexton, etc.). Estos intentaban extraer las máscaras sociales y formales del sujeto poético a través del acto creativo aún tratándose de una experiencia violenta, franca o dolorosa.

Por otro lado, la poesía inglesa de los años cincuenta y sesenta interesa a un público restringido, más bien intelectual, que tiene que hacer un esfuerzo para descifrar su contenido. Los años cincuenta fueron monopolizados por la emergencia del Movimiento, que se caracterizaba por el rechazo de las influencias extranjeras en la poesía inglesa, su urbanidad, decoro y un uso restringido de emoción.

En oposición al Movimiento se organizó el Grupo por Philip Hosbsbaum y Edgard Lucie-Smith en 1952. Los poetas leían sus trabajos y se organizaban talleres de escritura populares funcionando como un forum abierto.

Algunos poetas como Donald Davie, Charles Tomlinson y Tom Gunn mostraban gran interés por la poesía norteamericana. Para ellos esta poesía parecía mucho más en contacto con el ritmo violento de la vida contemporánea que la poesía urbana del Movimiento.

En los sesenta la poesía inglesa estaba claramente influenciada por poetas estadounidenses (especialmente Robert Lowell y Sylvia Plath) que dramatizaban mejor la desintegración individual en el mundo de la posguerra.
Las mujeres poetas desde principios de siglo XX a Sylvia Plath

Las mujeres poetas de principio de siglo no contaban con una tradición literaria propia. Sus escritos se refugiaban en un universo de formas intentando alcanzar la claridad intelectual mediante la contención y distancia de sus emociones. Estaban atrapadas en el mito romántico de la unión de las mujeres a la naturaleza, lo que constituyó un verdadero obstáculo para el acceso a la cultura y el alcance de una identidad poética. Durante la época modernista las mujeres escritoras tuvieron que afrontar el rechazo al triunfo del sufragismo, por un lado, y, por otro, reconocer los esfuerzos de sus antecesoras que comenzaban a ser rescatadas del pasado. Poco a poco, la conciencia de las poetas de su situación precaria en el mundo combinada con el poder subversivo de la imaginación y la creatividad, da lugar a las imágenes y los temas peculiares de los años 50 y 60. El intento de encontrar “una voz propia” se tradujo en el esfuerzo por resolver el dilema de la existencia, reconciliando la complejidad de su experiencia interna con la multiplicidad de experiencias del mundo que las rodea, como ejemplos tenemos a Sylvia Plath o Anne Sexton.

Sylvia Plath, su biografía enlazada a la literatura

Sylvia Plath nace en Jamaica Plain, Massachussets, el 27 de Octubre de 1932. Su padre de origen polaco, Otto Plath, era Profesor de Biología en la Universidad de Boston. Es especialista en pájaros, insectos y peces. Su muerte, cuando Plath contaba con 8 años, supuso una falta importante para ésta. Su madre Aurelia Schober es una bostoniana de origen austriaco.

Como estudiante fue brillante y activa. Trabajó en Nueva York, como becaria para la revista Mademoiselle, cuya experiencia negativa la conduce a un intento de suicidio. Tras su curación física, es sometida a un duro tratamiento psiquiátrico. En 1955 presentó, en el Smith Collage, su tesis sobre el doble en la obra de Dostoyevsky obteniendo un cum laude y una beca Fulbright para ampliar sus estudios en la universidad inglesa de Cambridge. Un año más tarde conoce al poeta Ted Hughes con quién se casa y traslada a Estados Unidos.

En 1960 la pareja decide tener sus hijos en Inglaterra y regresan a Londres. Tienen dos hijos, Frieda y Nicholas. Después de seis años de convivencia, el matrimonio fracasa. Tras su separación en octubre de 1962, inicia un periodo de intensa producción literaria. Plath pasa estrecheces económicas y es el invierno más frío de Londres desde 1947. El 11 de febrero de 1963 tiene el teléfono desinstalado. No logra hablar con su psicoterapeuta. Se levanta a las 6 de la mañana y mete la cabeza en el horno tras preparar el desayuno a sus hijos.
Sus obras
Sylvia únicamente vio publicada una parte de su obra, The Colossus and other poems, el resto sería póstuma. Ted Hugues realizó una colección de poemas que dio lugar a Ariel en 1965. En 1971 se publicó Crossing the Water y Winter Trees. En esta última edición aparece Tres Mujeres, una obra creada para la BBC. En 1981 se publicó The Collected Poems of Sylvia Plath, obra que ganó el Premio Pulitzer.
Ariel y Winter Trees son las obras en las que se reconoce mejor a la escritora ya que, como ella misma indicaba en su diario en 1959, pretendía utilizar cada vez más su propia experiencia de lo vivido como tema central de su poesía.
Escribió una única novela, The Bell Jar, de inspiración autobiográfica que relata la vida de una estudiante de Boston que entra a trabajar en una revista femenina de Nueva York. La novela refleja los roles asignados a las mujeres de los años 50.
Sylvia Plath y su estilo
En febrero de 2006 Pep Paré, profesor de literatura y crítico literario, ofreció en la Fundación “La Caixa” la conferencia “Diane Arbus, Sylvia Plath y Janis Joplin: el vacío de la cuerda”. En ella se comparaba a las tres artistas norteamericanas unidas por dos deseos: el de muerte y el de transformar los cánones de la época como mujeres. Janis Joplin introdujo la voz rota en el blues y se enfrentó a los prejuicios sobre negros y blancos. Diane Arbus se atrevió a fotografiar a personajes del submundo o los monstruos que nos habitan. Sylvia Plath escribía poemas de aliento helado. Es decir, se trataba de una experiencia artística de ir más allá de los límites y de los monstruos que nos habitan.
Sylvia Plath era una escritora extremadamente disciplinada y dura consigo misma. Estaba totalmente volcada en ser hija, madre, esposa eficaz. Y su escritura realiza una transformación impresionante tras la separación de su marido, ya que entonces cambia la compensación familiar por la escritura. Su poesía se caracteriza por el verso vigoroso, la sensibilidad y destreza técnica, la seguridad del tono, la firmeza del estilo y pureza léxica. Era muy obsesiva con las personas y las cosas, así que repetía en su poesía las imágenes y temas que la preocupaban: amor, desamor y muerte. Este último domina su poesía. Sus influencias fueron Dickinson, Rosetti, Moore, Sexton y Rich, a las que llamaba “rivales”. En prosa admiraba a Virginia Woolf.

El tema del amor

Martín Catillejos en Mujeres Identidades y Poesía señala que excepto unos cuantos poemas de exaltación de la pasión amorosa, el resto de la poesía es crítica respecto a los problemas que el amor plantea. Los temas que trata son: la violencia de la pasión amorosa, la imposibilidad de vivir un amor romántico en la realidad cotidiana; la supremacía de la vida sensual, asociada a la vitalidad y fertilidad de la mujer; sobre la vida intelectual, asociada a la pobreza y la esterilidad, el efecto disturbador de la pasión amorosa sobre la vida ordenada y apacible; el conflicto ocasionado en la mujer al tener que elegir entre su vida afectiva y su carrera profesional, etc.

La relación con Ted Hugues influyó de forma impresionante en la visión sobre el amor que tenía Plath. Ella misma escribió en su diario que “se sentía
tragada” por su marido. Lo que se inició como profundo amor y admiración se convirtió en una dependencia total, hasta el punto que no podía emitir ni juicios sobre su propia obra.

La visión del amor que ofrece la escritora es cada vez más amarga y negativa. En Ariel su incredulidad hacia la relación matrimonial está expresada a veces con ira como en “Lady Lazarus” y en otras con profunda ironía como “The Applicant”, de gran contenido social por la reducción de la mujer como objeto. Y aún va más allá en “The Jailer” donde habla del sadomasoquismo relacional entre carcelero y encarcelado, ambos dependientes de dicho dolor. En estos últimos poemas que escribió se observa la incredulidad del amor entre adultos, ya que esta relación de amor aún es posible con sus hijos. Lo muestran poemas como “Child”.

El tema de la muerte

El tema de la muerte es el que identifica la obra de la autora. Es, sobre todo, en su última etapa cuando éste alcanza mayor desarrollo y complejidad. En los principios en “All the Dead Dears” la muerte es concebida como algo natural, como un ciclo de la vida. Más tarde la desarrolla de forma diferente.

En las críticas a su obra, existen dos puntos de vista al respecto. Un grupo de analistas literarios piensa que utiliza la poesía de forma “confesional” como instrumento para abordar su propio sufrimiento. Los que van más allá de las explicaciones biográficas consideran que Plath escribe de forma simbólica y mística, siendo así la vida algo superior a la muerte para la escritora. Evidentemente que el primer grupo tiene razón en que la poeta escribía desde su propia experiencia y, en gran número de casos, es difícil saber si los juegos y manipulaciones del lenguaje son verdad o simplemente imágenes creadas.

Kroll, que es del segundo grupo de críticos, clasifica el tema de la muerte en tres categorías de rituales: exorcismo, muerte y renacimiento. Los rituales de exorcismo hacia el padre y el marido, a los que amaba, pero que le causaron grandes sufrimientos. Poemas como “Daddy” “Man in Black” “Lament”, “The Colossus”, etc. Los “rituales de muerte” aluden a ésta de forma real, aunque siempre sin un pesimismo total y dejando abierta un lugar a la esperanza. Aquí estarían poemas como “Edge” “A Birthday Present”. Los “rituales de renacimiento” fueron escritos en un período muy creativo de varias semanas que tuvo Plath en octubre de 1962. Son poemas trascendentes tras la separación de Ted Hugues. En esta categoría se encontrarían poemas como “Contusion” “Words” “Tótem”.

A modo de conclusión sobre el tema de la muerte, no se puede categorizar un pesimismo absoluto de la autora, ya que incluso en sus poemas más duros existe esperanza de superación de las dificultades, coincidiendo así con la visión de los críticos como Kroll.

Sylvia Plath, su mundo poético

La lucha de Plath era múltiple, en mi opinión infinitamente dividida: ser mujer, ser poeta, mujer de poeta famoso, ser madre, ser hija, etc. Plath escribe de forma trascendete, desmarcándose del lugar de víctima, intentando conciliar su experiencia interna y externa mediante las emociones. Sylvia Plath tiene un lugar activo sobre aquello que escribe. Por ejemplo en “Lady Lazarus” señala a los hombres como dominadores que excluyen a las mujeres de los espacios político-sociales. Un aborto es un renacimiento poético en “Morning Song”. El odio a su padre genera múltiples poemas sobre abejas como “Picaduras”. Se atreve a verbalizar el amor, el odio y la no preparación a la maternidad en “Three Women”. Su poesía es helada, pero repleta de saltos imaginativos, palabras que captan la atención y juegos lingüísticos marean simpáticamente. Es atrevida y sabe transgredir inteligentemente, sin quedar atrapada en el sufrimiento completo.


Bibliografía utilizada

VVAA. De mujeres, identidades y poesía. Poetas contemporáneas de Estados Unidos y Canadá. Horas y Horas editorial. Madrid, 1999.
Martín, F. Literatura de los Estados Unidos. Lectura crítica. Alianza. Madrid, 2003.
Monnickendam, A. Introduction to English Literature. UOC. Barcelona, 1998.
Hérou, J. Historia de la Literatura Inglesa. Acento Editorial. Madrid, 1996.
Plath, S. Árboles en invierno. Hiperión. Madrid, 2006.
Plath, S. Ariel. Hiperión. Madrid, 2007.
Plath, S. La campana de vidre. Proa. Barcelona, 1999.
Pep Paré “Ciclo Diane Arbus, Sylvia Plath, Janis Joplin: el vacío de la cuerda”. Conferencia presentada en Caixa Forum Barcelona el 22 de febrero de 2006.


Beatriz Pérez Sánchez
Presentación para el grupo Laie, enero 2008.
En la portada se muestra la obra Compartimento C, coche 193, de Edgard Hopper, 1938. Armonk (Nueva York), colección IBM Corporation.
La siguiente ilustración vemos "Morning Sun" de Edgard Hopper 1952. National Gallery of Art.



Poemas:



CHILD

Your clear eye is the one absolutely beautiful thing.
I want to fill it with colour and ducks,
The zoo of the new

Whose names you meditate –
April snowdrop, Indian pipe,
Little

Stalk without wrinkle,
Pool in which images
Should be grand and classical

Not this troublous
Wringing of hands, this dark
Ceiling without a star.


NIÑO

Tu Mirada clara es la belleza absoluta.
Quiero llenarla de color y ánades,
el zoo de lo naciente

en cuyos nombres meditas –
campanilla de Abril, flor de hielo,
pequeños

tallos sin pliegues,
estanque en el que las imágenes
deberían ser sublimes y clásicas

no este retorcerse
nervioso de las manos, este oscuro
techo sin una estrella


De Winter Trees, Árboles en Invierno

WORDS

Axes
After whose stroke the wood rings,
And the echoes!
Echoes traveling
Off from the center like horses.

The sap
Wells like tears, like the
Water striving
To re-establish its mirror
Over the rock

That drops and turns,
A white skull,
Eaten by weedy greens.
Years later I
Encounter them on the road---

Words dry and riderless,
The indefatigable hoof-taps.
While
From the bottom of the pool, fixed stars
Govern a life.



PALABRAS

Hachas
a cuyo golpe de madera resuena,
¡y los ecos!
Ecos que se desplazan
desde el centro, como caballos.

La savia
Mana como lágrimas, como el
agua que se esfuerza
en recomponer su espejo
sobre la roca

que gotea y da vueltas,
cráneo blanco
carcomido por verdes herbosos.
Años más tarde
me las encuentro en el camino…

Palabras secas y sin jinete,
el ruido infatigable de los cascos.
Mientras,
desde el fondo del estanque, fijas estrellas
rigen una vida.

De Ariel


4 Comentarios:

Sonia Fides dijo...

Fantástico. A mi Sylvia Plath me fascina, la gente valiente es siempre un artículo de lujo. Anne Sexton es otra pasada. Leer "El asesino y otros poemas" es una cita ineludible si se quiere decir que alguna vez se leyó poesía.

Saludos.

Beatriz dijo...

Gracias Sonia, ya ves, nos seguimos leyendo. Tengo pendiente a Anne Sexton.

Un abrazo,

Beatriz

Anónimo dijo...

Una gota de agua en el eterno mar es idéntica a todas, pero cuando el cielo la escoge por sus cualidades para ascender hasta él, debe desatarse de la masa que un día la hizo ser agua para hacerse a sí misma gota, vapor,y alcanzar el lugar de los que sólo pueden ser, algo superior en lo suyo.


...nadie dio que las cucharas fueran aliadas de las calles...

Beatriz dijo...

Así es-
nadie dijo que las cucharas
fueran aliadas de las calles,
ni que las farolas
liberarían a la luna-
es inexistente la mentira ahí.

Sin embargo, sería irreal si dijera que no fue el Señor de las Arquitecturas Visibles
el que me empujó, sin saberlo, a mi invisible mundo de lecturas que forzaron este trabajo.

No le pidas a la tarde explicaciones...