Poemas de Roberto Cantele Cabré

viernes, junio 20, 2008



¿De qué muerte

Mi cuerpo morirá?
Cómo saberlo
Sin poder escuchar
Lo que me dice el frío.

Adentro de las páginas
Quedarán hombres y delirios
Adentro
Digo
Hombres rezarán al viento







Alma hermosa
Furiosa hembra
Tras las rejas *
Años
Alimañas que te hieren
Triunfadora
Y así partes
Despacio
Con calma y ataúdes
Entonces alzas la vista
Las armas
Ya están en su arsenal
Ensillas el caballo
Las lanzas
El rezo
La velocidad.

*Loca envuelta en Litio. .

Si fuera un rockero
Así como Bob Dylan
Sería fácil salir a la calle
Con un zapato verde y otro rojo
Pero no soy Bob Dylan
Y además soy pobre.

Pero ni tanto.

Creo ser sincero al demostrar (fehacientemente)
Que las rosas de mi jardín
Están así de bellas
Únicamente por el riego que les doy.



Es claro que la vida
Es un reflejo estéril
Frente al pequeño espejo
En la evaporación del conocimiento
Y me dicen loco
Porque cuando rezo
Cito a Rosamel del Valle
Me escupen
Me aíslan
Y me descubro tal como soy:
No Dylan
No Rosamel.




Adosa al cuerpo la droga
Y hazte maldito.

Miente y se intrigante
Pasa frente a una florería
Y escupe sobre los tulipanes.

Aborrece la política
Y habla sin tapujos.

En invierno
Toma demasiado café
Y fuma mientras lo tomas;
Sal a la calle
Sólo a estropearle el día a los demás.

Juega a ganador
Y pierde.
Y cuando todos te digan
Que eres un fracasado
Ríe, mi hermano.
El misterio y el Verbo
Hacen siempre lo que pueden
Pero el hombre está muy loco
Está orgulloso y animal está
Carece de sentido común
Estropea todo, todo lo estropea
Sigue yendo a Misa
Eso sí, con asco a su hermano
Y es reconocido ese asco
Por todos y cada uno
De los secretos que viajan por la noche
Y sí, sigue yendo a Misa
Y sigue comulgando
Y hasta se confiesa el hombre
Y pide perdón
Y se atropella cuando el Papa
Da alguna bendición por la T.V
Llama a sus niños
Y les hace la señal de la Cruz en sus frentecitas
Pero la carroña que se pudre en su alma
Ya está demasiado vinagre
Mustia
Y maldita
Pero sigue yendo a Misa.




Ahí está la mesa
Ahí el Crucifijo
No digas más MESA
Dí Altar
E híncate, poeta
Cierra los ojos
Y fluye frente al Templo

El mar es a todo evento
El mar.

Las olas
Bañan la punta
De las emociones
Cuando del cielo
Caen trozos de condenas.

Tu voz
Se acalla
En mi voz.

Entonces sales completa
Y absurdamente
De entremedio
De un pacto ilógico
E indescifrable.


Absolutamente Nada Más.
Roberto Cantele.

0 Comentarios: