Nueva dosis de Píldora poética. Roberto Cantele (Santiago de Chile)

viernes, diciembre 12, 2008

Lleva colaborando con nosotros desde hace mucho, adornando con sus obuses nuestras páginas, y sus lectores jamás se cansan, quieren más, queremos más.

Para aquellos que no hayáis coincidido con sus publicaciones, permitidnos que os introduzcamos brevemente en su mundo.

¿Quién es Roberto Cantele? Roberto es un duende extraño. Un artista de dedos de alambre, tan precisos, tan quirúrgicos que hacen cortes perfectos en el universo.
Pasar por su obra es inventar una tarde distinta a las otras tardes, una mansión tardecina con otros instrumentos, una casa castillo, una pasión por las cosas primordiales, es adentrarnos en una tarde en que hasta los gatos parecen destinados a otros espacios y el nogal se eleva en otros aires, y ese mismo aire parece flotar sobre otras gravedades.

Roberto Cantele significa estar y no estar, dejar que la vida pase por el carril vuelto glaucoma en la mirada escéptica del querer vivir , y entre todo este escenario y entre todas estas extrañas flores, aparecer sobre el pánico, dormitando, volver la vista sobre esa ranura color verde que son sus ojos (“ojo” es una visión con indumentaria de artista callejero de mimo, dicho con sus propias palabras) de cadáver ambulante, y correr a todo gas por las calles infectadas de Santiago de Chile, para luego partir como una exhalación a vomitar lombrices de una belleza extrema.

Marian Raméntol Serratosa

Links de Interés: http://lucifernia.blogspot.com



I

Ciclo menstrual en cada hoja, vienes
y te vas, dando la sangre en venas uterinas, plaquetas
que en el fondo son el mundo, la fe y la mantequilla
en el fondo y en la superficie
cada gota de tu menstrual período se viene a mil:
siembra ese feto en la hectárea de la faz humana

II

Ahora ya te vas
Sin decirme dónde
Y mis débiles acróbatas
Se entretienen en sus alturas
Haciendo las más peligrosas rutinas

Siempre se caen.

III

¿Estás loco? ¿Estás loca?
¿Cada cuánto cine vas con cada vez ahí?
Te revives sola
Una brutal forma de resurrección. Alquilas unas alas
E inventas una taciturna alfombra blanca
Desde donde repartes semillas y tambores.

ERES TRES VECES GRITO
ROJA Y VIOLENTANA. ERES MANIQUÍ FRANCÉS
Y ARTILUGIO EN PAPEL DE CELOFÁN.


IV

Rosas Negras mi alma
Para el fin desde el comienzo.
Rosas Negras mi sudor
Acostumbrado a sudar desde la aurora.

Rosas Negras maldito karma
En estado de ebullición constante
Desde el comienzo del fin
Y hacia la aurora.

V
Oh, gitana mía
No hagas caso
De eso que andan diciendo por ahí.

Dicen que el lanzarme
A las líneas férreas
Fue un acto poético
Dicen que fue un acto de rebeldía
Han dicho incluso
Que fue un acto de arte.

Por el contrario, mi amor: fue un acto desesperado.

VI

Habemus Papam con todo el rock entre las sienes
Y con todo el dolor en las axilas al ver al anciano trapecista
Atravesar esos dos edificios a través de una delgada cuerda
Y esa cuerda es tu vida, esa altura es tu rabia
Y esa caída tu perdición.
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Del centro del alma

Del centro del alma
Salen todas las palabras
Muerte
Es una palabra
Amor
Es una palabra.

Los castillos
Se incendian
Las princesas
Arden como las palabras.


La marquesa era negra
Las sábanas negras
La almohada era negra
Lucía se vistió
Con ropa íntima negra
Fabián pintó a Lucía
Con aerosol negro
El coito fue negro
El orgasmo de lucía
Fue maravillosamente negro
Y Fabián
Tan blancamente iluminado
Eyaculó luces.



Déjame alimentarte
Abrir mis párpados
Y de mis pechos
Robustecer tu altura
Dame tiempo
Y te daré todo el universo
Te haré flores con papel de volantín
Y un sepelio nunca antes visto.

Juntaré las gotas de mi sudor
Para hacerte un rosario blanco
Detener mi prisa
Y obsequiarte mi boca
Saltar todos los abismos
Y dejarme caer.

Moriré por ti si es necesario
Empacaré mis años
Dejaré todo en orden
Te bautizaré con todos mis nombres
Y volverás tan virgen.

Cuando lo terrible y lo inconmensurable
Se transforma en pan del cielo
Bajo la vista
Me arrodillo
Doy gracias
Y comienzo a llegar.

Me cansa ir a mi cuerpo
Y verme colgado letreros
Que rezan Non Pax
Me cansa verme al espejo
Y estar cada día más ilegible
Los truenos
Los llevo en mis anillos.


Antiguo leñador
Que caíste desmayado al suelo
Antiguo hombre
Que eras viejo en plena pubertad
Antiguo anacoreta
Hombre que el pánico te penetró
Hombre que te fuiste al mar
Furioso mar frente a las costas temerosas
Hombre
Viejo leñador resucitado
Trozo de loica
Pedazo de miel en cada ojera
Hoy te levantas desde el suelo
Escupiéndome a la cara
Tan erecto que eres
Tan gallardo que hoy te presentas
Y apenas tienes en tu patrimonio
Una linterna rota
Y que juras está bendita.

(del poemario Abramacabra)

Padre
A tientas me atropello frente a Ti
Nunca faltas
Tampoco faltan los cristales rotos
Cuando no entiendo el dolor.

El Espíritu Santo
Es demasiado complejo para mí
Es uno, dos, tres
Y yo necesito cosmos.

(del poemario Abramacabra)


Roberto Cantele Cabré

2 Comentarios:

Luisa Arellano dijo...

De nuevo gracias por dejarnos disfrutar los versos de Roberto Cantele.

Un abrazo

tino dijo...

Gracias Marian por este y otros artículos. Genial. Aprovecho para felicitartes estos días y desearte lo mejor en el año que comienza. un abrazo. Tino