Rolando Revagliatti

viernes, junio 26, 2009

BIOGRAFÍA:


Rolando Revagliatti nació en 1945 en Buenos Aires (la Argentina), ciudad en la que reside. Su vinculación con la dirección y actuación teatral se produjo en los setentas y ochentas. Su quehacer en narrativa y en poesía ha sido traducido y difundido a los idiomas francés, vascuence, italiano, asturiano, alemán, catalán, inglés, esperanto, portugués, maltés, rumano y neerlandés. Uno de sus poemarios, “Ardua”, ha sido editado bilingüe castellano-neerlandés, en quinta edición y con traducción del poeta belga Fa Claes, en Apeldoorn, Holanda, 2006, a través del sello Stanza. Ha sido incluído en mas de cuarenta antologías y libros colectivos, la mayoría de ellos de poesía, en la Argentina, Brasil, México, Panamá, Estados Unidos de América, Alemania, Austria y la India. Obtuvo premios y menciones en certámenes de poesía de su país y del extranjero. Fue el editor de las colecciones “Olivari”, “Musas de Olivari” y “Huasi”. Coordinó varios Ciclos de Poesía, así como la Revista Oral de Literatura “Recitador Argentino” y otros eventos públicos, solo o con otros escritores. Coordina talleres individuales de escritura. Ha sido colaborador en varios cientos de revistas, periódicos y colecciones de plaquetas, cuadernos, murales, etc., de la mayoría de los países de América y Europa, así como ha dado recitales en innumerables propuestas públicas. En los últimos cuatro años colabora en revistas y boletines electrónicos, bibliotecas virtuales, sitios y blogs de países de América, Europa y Asia, en los géneros narrativa, dramaturgia y poesía. Publicó desde 1988 dos volúmenes con cuentos y relatos: “Historietas del amor”, “Muestra en prosa”; uno con su dramaturgia: “Las piezas de un teatro”; quince poemarios: “Obras completas en verso hasta acá” (tres ediciones), “De mi mayor estigma (si mal no me equivoco):” (dos ediciones), “Trompifai”, “Fundido encadenado” (tres ediciones), “Tomavistas” (cuatro ediciones), “Picado contrapicado” (dos ediciones), “Leo y escribo” (tres ediciones), “Ripio” (tres ediciones), “Desecho e izquierdo”, “Propaga”, “Ardua” (cinco ediciones), “Pictórica” (tres ediciones), “Sopita” (seis ediciones), “Corona de calor”, “Del franelero popular” (dos ediciones), además de “El Revagliastés”, antología poética. “Fundido encadenado”, “Picado contrapicado”, “Propaga” y “Pictórica” cuentan, además, con ediciones artesanales como libro-caja y como libro-estuche a través de Nostromo Editores. La mayoría de sus libros han sido editados electrónicamente y se hallan disponibles, por ejemplo, en http://www.revagliatti.com.ar. Sus producciones en video se encuentran en http://www.youtube.com/rolandorevagliatti.


_____________________________________________________Marzo 2009





Informe


Pocos edificios concentrados en las manzanas que lindan con la plaza; el más alto llegará a quince pisos. Las casas tienden a la sencillez. Las más antiguas, con los jardines encerrados por muros de los que sobresalen enredaderas y estrellas federales. Las puertas, de hierro, pintadas de verde. De las que no están pintadas de verde... nadie atinaría a definir el color. Espaciosas estas casas, y cuidadas, con esmero incierto. Y casi todas las modernas, lo son por haber sido restauradas. Hay calles con apenas unos arbolitos, recién plantados. Otras ostentan muchos, y añosos. Los canteros de la plaza, maltratados; los bancos de madera, rotos; los juegos no, curiosamente. Sólo hay una avenida. Y calles anchas, bien señalizadas, de tránsito rápido. Las cortadas, cercanas a la iglesia. Sobre la avenida, las galerías principales. Dentro de la más vistosa, la confitería bailable mejor montada. No hay cines ni hoteles para parejas, pero sí el teatro de una cooperativa, con su edificio al lado de la comisaría. Las instituciones bancarias, en esquinas, pero no las farmacias. La plazoleta, con los puestos, escasos y alicaídos, de compra y venta de libros, embaldosada. Al barrio lo atraviesan varias líneas de colectivos (y con ninguna se llega al microcentro).
Y en la húmeda y tétrica bodega de la discreta finca de dos plantas de don Benito Manso, su único habitante permanente, podríamos hallar: tres pares de borceguíes, siete camperas camufladas, dos pantalones de combate camuflados, un mameluco completo camuflado, una boina con la leyenda “Comando”, un piloto tipo militar, tres carpas de campaña, con estacas, partes de armas automáticas (cañones, correderas, etcétera) de aparente fabricación casera, un par de guantes del Ejército Argentino, una pistola marca Brownning número 11-67287 calibre 9 milímetros con grabado de Policía Federal Argentina, diecinueve cartuchos calibre 12.70 milímetros, cuatrocientos dieciocho cartuchos de bala calibre 22, una carabina calibre 22 marca Ruger número 124-03334, diez panes de trotyl de procedencia estadounidense, cinco detonadores con conductores eléctricos de procedencia extranjera, un casco blanco con inscripción “P. M.”, cuatro pistoleras, un carnet de periodista a nombre de Carlo Scaracifiglio, dos tiras de negativos fotográficos de película blanco y negro de 35 milímetros, una granada de mano MK2 con tren de fuego, tarjetas personales a nombre del general (RE) José Anuncio Céspedes Villar, con rótulos varios, embute trotyl, un carné del Departamento Contra Subversión de la Presidencia de la Nación, un cartón de Jefatura II con direcciones varias, doscientos metros de cordón detonante de cincuenta grains de procedencia Fabricaciones Militares (el mismo equivalente a 3,5 kilogramos de alto explosivo denominado pentrita), una carabina marca Winchester, calibre 22 a repetición sin cartuchos de bala, una pistola ametralladora Sterling-SNG calibre 9 milímetros, cuatro cargadores, porta cargadores y herramientas de la misma, un revólver 32 Smith Wesson NR 204.915, tres esposas U.S.A. Smith Wesson, un auricular con disco, calzador para toma telefónica, un sello “Presidencia Casa Militar”, una escopeta calibre 16 milímetros marca Eibar NR AM-82716 Sarrasqueta, una mira telescópica, distintos elementos de correaje porta cargadores y aproximadamente entre unas veinte a treinta prendas de uniformes militares de distinto uso.
Además, un escudo de Infantería de Marina, una calcomanía que dice “Argentina-Presidencia”, una credencial metálica dorada con texto “U. S. Social Security” NR 144-63-2461 a nombre de Antonio Velnis, un par de cachas de madera para revólver, una brújula del Ejército Argentino, una boleta de renta con anotación manuscrita que dice “embute armas lobito”, una caja vacía con cartuchos 9 milímetros, un calibre para la medición de diamantes, una capota militar de gala, un mini componente de audio, un equipo de audio con adaptador y micrófono, un equipo transmisor de VHF-FM, una antena magnética portátil, una fuente de alimentación, una antena látigo, cinco sables bayoneta, un Tahalí de origen U.S.A., un Tahalí marrón, una culata para carabina, una bomba de estruendo, once detonadores a mecha, un detonador eléctrico, una tarjeta comercial en cuyo centro se encuentra el logotipo de una mano y a su alrededor la inscripción “Manos Argentinas”, dos pelucas de hombre, un equipo de radio llamadas, un cargador de F.A.L., una cantonera de goma, cinco cartuchos calibre 357 de supervivencia, cuarenta vainas servidas calibre 357, un motor cohete de 70 milímetros, cinco jeringas y dos ampollas de clorato de apomorfina.
Pero, en esta surtidísima bodega de don Benito Manso, no encontraríamos por más que buscáramos y rebuscáramos, ni una sola botella, ni una sola, de un buen vinito de mesa.

Rolando Rebagliatti

1 Comentarios:

Bibiana Poveda dijo...

ROLA, ROLANDO!!!!! Por el mundo, Rola. Y yo, feliz de verte. Feliz de tener tu "Sopita" autografiada, y feliz, espero de encontrarnos.
Un abrazo para el gran Reva, y para el equipo de La Náusea.