Desde la vaca verde hasta Lucy – Bibiana Poveda

viernes, septiembre 04, 2009

* no voy a pedirte que sólo desangres a la esclava que te habita:
mátala con la adoración que diseñas estas grafías.
y ahora qué. es la misma pregunta que me hice cuando la señorita perla me dijo que las vacas no eran verdes. cinco años y te mandan: “pintá la vaca pop”. me sonó a diferente. vaya el trámite. casi me mandan al psiquiatra. que los colores, que la leche ,que el pasto.. es decir, ya venía, ya venía con un ramo y no de flores.



** incapaz de otro rito más perverso
juego con el fracaso de helena
aprendí a leer palabras enteras como pneumático, pero no las reconocía si me las separaban en sílabas. parece que aspiraba a que me dieran el ala completa y no a-la, con las colita separada. el libro de primer grado se llamaba “lunita de plata”. jamás olvidaré los duendes macabros de su tapa y el de tercero “rocío”, con sus protagonistas: helenita y osvaldo. sin dudas, era una anteojuda romántica.

*** daga desencajada
invocando prestigios dentro de esta matanza
y así. cuando mis viejos se dieron cuenta de que “a esta niña le gusta la lectura”, me empezaron a traer cajas de libros una vez cada dos meses. y me sumergí en todos los universos a mi alcance. el aroma del papel. las hojas, muchas hojas, de todo tipo, tamaño, color. cuadernos, muchos cuadernos. lápices y lapiceras. fue todo lo que necesité para lograr un mínimo de felicidad, en un medio en el que nunca encajé muy bien.

**** (el que pueda leer, que apague el último pubis
y no se arrepienta de la negra mancha
que le informa de su imbecilidad
para el hacer)
qué buena alumna es una cuando se le ensañan los mandamientos. a mí me daba miedo escribir mierda, no fuera que me cayera en la cabeza el rayo de santa lucía, y me quedara más miope. tuve un cierto espanto por las palabras, hasta que las hice convivir conmigo, cama adentro.

***** y afano un alma, un algo, un hueco, un texto
un conventillo de miles de palabras
que se adapten
a estas cucarañas de mi cuerpo
dicen que escribo poesía, y yo digo que me enfrento a la decepción de ser. entro desnuda y débil en un frigorífico y raspo palitos intentando el fuego. toco el ruedo de tánatos. mi bestia se alivia con el remedio que no cura. la pintura nunca se seca y sin embargo caen costrones de la pared. si pierdo vacío, empobrezco.
pinté una vaca verde. no aprendí a contar ni a separar. ahí me empecé. aún estoy naciendo. la infanta no termina de llorar su duelo, porque lucy, la primera dama, ha muerto ahogada en celofán. la mujer escribe con una gorgona revoloteándole los sesos.
yo me dejo. no puedo ir contra la sublevación de mis pelagatos. me dejo escribir. apenas puedo balbucear. algún día aprenderé a decir algo como la gente. o mejor no.


bibiana poveda. mendoza, argentina, 1965 – mucho tiempo más. (oíd mortales el grito sagrado). profesora de historia. profesora de E/LE (Español Lengua Extranjera. Lengua que Ama, Lengua que Mata). examinadora de DELE (Diploma de Español como Lengua Extranjera- todos alumnos aprobados). ejerce como puede. vive como si fuera esplendorosa y útil. ganó algún que otro premio literario nacional y local (los que agradece, sin dudas). publicó un libro hace años (su sugerente título es “moros en la costa”, pero ya se fueron) .después se fue a vivir y a trabajar a brasil (sua segunda mátria). volvió en un otoño a su tierra (volando dentro del estómago de una hoja seca). escribe.
/marian raméntol y cesc fortuny i fabré deben intuir que a estas bajuras, toda enumeración de estudios, títulos, premios, postgrados, pretendidos o lo que se dice, constituye el CV de alguien, sería, para mí, una “parajoda”.
y no soy nada humilde. soy una desfachatada, diploma me lo otorgó la real asamblea de los verbos transitorios/

www.bibianapoveda.blogspot.com




Vagalumen

me piro de luciérnaga, intermitencia lúbrica

dientes en el trazo, enhebro las encías
con candiles de lástima y nupcias

pleura de vagalumen, soplo botellas
mandíbula proclive (o trósas iásetai)

debería abandonar el insectario
nutrirme con un par de opacidades
condenarte a no reproducirte
en tu cautiverio de pitón aposentado

es el séptimo plagio de mí lo que te ofrezco

los flecos de mi alfombra voladora
las alas que no baten en cáscara de huevo
omega tres abarrotado en mis caderas
este fusil de paces jubiladas
diáspora de lamidos en tus piernas
un copete de besos refractarios




y por cierto:
amenazas de flujo esperando, bestia abajo
que apretés esta convocatoria
o
el gatillo



Tributo a Lucy*


(duerme, lucy. sueña evamente)

nena: hace varias muelas del juicio
que no nos vemos los fósiles
tu pelo es una duda arrinconada

te machacaron el clítoris y el fuego
¿dónde ovulabas tu sangre hambreada?
¿tuviste, acaso, tantos ellos como yo?

contame, lucy, girame una respuesta
negra negra negra de carne de punta
como tu lengua prolongada en la mía

una pena etíope te escarchó los pezones
nena: yo sé que sufriste como un diamante
incrustado en las heces de occidente

ahí está tu ombligo sin palabras
le crecieron un sicómoro y nueve velos
incluyendo hijos como muérdagos

veintisiete kilos de una mujer, lucy
no es poca cosa para reverenciarte
en un destino con adanes de nylon

prestame esas pantorrillas torcidas
y me pondré las botas animalprint
remendadas con vellos del pubis
del consorte que me hizo pagar

tranquila, lucy, ya no hay almas
estoy tan desnuda como vos
tan hecha mierda por el terror

no me pidás socorro ni mordazas
mi cómplice escombrada:
chupemos los silencios
seamos cortesanas del gusano

bebamos a tu salud, hermana

por el bien del semen esquizoide
de todos los australopithecus
que aún nos quieren penetrar
con la misma mortaja


(sueña, nena, con flores paleomagnéticas
y que se joda la horda)




*Lucy es el esqueleto de una hembra perteneciente a la especie Australopithecus afarensis, de 3,5 millones de años, descubierto por el estadounidense Donald Johanson el 24 de noviembre de 1974 a 150 km de Adís Abeba, Etiopía., mientras escuchaba “Lucy in the sky whit diamonds” de los Beatles.



Ad hoc


control, las medias de tres cuartos, la visión
la chaveta.
como el ala de barro con almíbar
el ad hoc, los dos dedos de espalda, el pajar
el cajete.
como el raspasuelas sin welcome
resolución, el timo, las asanas
la suerte.
como el tándem del karma colador
hambre, el aviso de retorno, el áloe veraz
la bombacha.
como la costilla flotante en un sufragio
turno, la escara del pudor, el permiso

como el vicio que ungía la simpleza:
he perdido
el tiempo

y tu reloj que me indicaba
la ocasión.


Técnicas de desamparo


názcase en el seno de la no queribilidad
y embárquese en el oleaje del desmadre
regurgítese cada inmobiliaria palabra
y enquístese en la seducción de la histeria

qué estás haciendo ahora
hecho un cíclope destetado
probándote la cara de huida

pronúnciese contra el sostén de posibilidad
y empápese con una enagua de limones
oxídese los adolescentes cienfuegos
y exímase de estruendos travestidos

recortás la alcuza de nuestra mesa
y en la servilleta, tu crucidrama,
derramás más vinagre, más

sépase que el universo no está de su lado
que el estado está de costado y no del suyo
asúmase que el amor se ahogó en un pez

cuando la luna esparza sus sales
en las calvicies de mi cama

implántese en la branquia de la noche
no se escatime ni el odio ni el simulacro
láncese una reposición modernosa de job

sabrás de mis prácticas exitosas
de los procedimientos de mis pestañas
sondeando en las nanas nunca resueltas

de los imperativos inmorales
que, hipnotizada la sábana, embeben
la sustancia del desamparo


Pulsión número cero


no iré de campanarios ni palomas
los badajos me parten las índoles
me castro con moscas los oídos
antes de implorar un nuevo lazo

en esta capilla de cacareos varios
declaro ser un siendo en valva
y no la hostia de yogur sanitario
que comulga peinada
con el bucle de ignominias

me hicieron vomitar en primer grado
mamá me mima - pero hoy está nerviosa-
mejor le doy franquicias para obviarme

entonces más turbo más y foso abajo
un guaraní dotado me encapota las nalgas
lanzando un rojaijú a este mucoso hábito

un columpio con tintines de fémur
hamaca a la infanta reumatoide
crecida de bruces entre tentáculos

incapaz de otro rito más perverso
juego con el fracaso de helena
mi muñeca peptídica
hastiada de esperarme

le pido perdón por las polillas
que recorren sus trenzas

y por las pulsiones que me debo.

7 Comentarios:

Giovanni-Collazos dijo...

Nivel superior. Poeta extraordinaria.

Control del lenguaje formal, coloquial e inventado. Muy GirondaVallejiana, a mi opinión.

Y qué más decir?

Enorme Bibiana. Sos grande, che!

Abrazos.

Gio.

Bibiana Poveda dijo...

Marian, Cesc:
Sólo agradecerles por esto, que para mí significa que lo que ex-cribo, dice algo para alguien más.
Un afectuoso abrazo para toda la gente de La Náusea, desde Mendoza.

Labibi

Cesc Fortuny i Fabré dijo...

Gracias a ti, es un honor que estés aquí.

Amando Carabias María dijo...

De nuevo los fogonazos de luz me llegan con potencia inusitada.
Es un placer de nuevo, poder leer a Bibiana Poveda.

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Bibiana, gracias siempre a ti, La Nausea es un proyecto que hacemos posible entre todos, así que gracias infinitas por hacerla posible tú también.

Un abrazo
Marian

Jaum"a" Vendrell (POETA A LOS 50) dijo...

Maldita hermana, hincándole el diente a la hoja y al alma...Por aquí andamos derritiendo los ojos sobre tus líneas...Felicidades...Abrazo fuerte...

Adrian Dorado dijo...

GRANDE LA BIBIANA POVEDA tan parecida a si misma que siluetea su aroma en el encanto y reparte, zondeando, el fertil- lazo de sus pasiones.Intensa como la dama de noche que dejó acunar las uñas de malvón y la lunaranja de una noche amanecida.
Ella dice soledad pero es mentira.
¡Somos tantos los que estamos!

Felicito a La Nausea por su inclusión, el público se la merece.