Ciudadano Kane. En la cima de Hollywood, por Francisco Javier Costa López

viernes, noviembre 27, 2009

Francisco Javier Costa lópez:

"Mi afición por la poesía, data de mi juventud, pero no es hasta hace unos 10 años cuando me dedico a escribir.
Escribo en la intimidad, un tipo de poesía que constituya una reflexión sobre el ser y su entorno, sobre sus problemas, sus fantasías, sus sueños y … sus realidades.
He sido finalista del Premio Nacional de Poesía “Nicolás del Hierro. 2006”, con la obra “Aventuras del alma” (inédita).
Tengo varios libros terminados y maquetados, pero sin publicar, como la gran mayoría de quien escribe poesía hoy en día: ella no es negocio.
Me encanta el cine (Clásico, negro, aventuras, fantástico, ciencia-ficción, en definitiva casi todo…), la fotografía y la buena música (Clásica, sobre todo los románticos rusos (mi preferido Tchaikowsky, Rachmaninov…), Rock sinfónico (Alan Parsons, Pink Floyd, Elo,…), New Age (Chris Spheeris, Vangelis, …))
Soy Proyectista experto en Instalaciones Eléctricas y Técnico en Alumbrado (Industrial, comercial, doméstico, decorativo, …)
Actualmente leo “Frank Capra” de Donald C. Willis (Ediciones JC. 1994)"







Ciudadano Kane.
En la cima de Hollywood.

Un frutal es capaz de dar a la vez,
el mejor y el peor fruto.
Lo difícil es, saber cual es cual.
(francisco javier costa lópez)


Yo diría que es imposible hasta que lo pruebas. Algo parecido, sucedió con Orson Welles. Demasiadas cataduras en su haber, hasta que alguien probó las mieles de su enorme potencial.



Orson Welles, nació en Kenosha (Wisconsin) el 6 de mayo de 1915. Muy pronto demostró sus grandes cualidades en el arte de la escenografía y dirección y con sólo 14 años, dirigía su propia compañía teatral en la universidad, y 2 años más tarde, el Maxime Eliott Theatre de Nueva York, le contrata para el montaje del Fausto de Marlowe, con un rotundo éxito. Pero de espíritu inquieto y emprendedor, deja el teatro para dedicarse a la radio, medio muy potente en aquellos años, donde con objetos cotidianos (palillos, diversos papeles, finas chapas y su innegable imaginación) realiza una adaptación de “La guerra de los mundos” de H. G. Wells (1938), con tal realismo que el país entero, pensó que se trataba de la crónica en tiempo real sobre una invasión de extraterrestres, dándose muestras de terror en las grandes ciudades: se colapsaron las centrales de policía y bomberos, millares de personas se lanzaron a la calle presas de una histeria colectiva, y alguna crónica negra hablaba incluso de algún muerto como resultado de la ansiedad que creó dicha audición.

Este hecho propició que el cine, después de tan generosa muestra de arte y sentido publicitario, decidiera abrir sus puertas al joven Welles.

Fue la R.K.O. y Welles aceptó. En la primera visita a los estudios, dijo: “Este es el más maravilloso juguete jamás ofrecido a un niño” (1). No sin obtener varios fracasos en su intento de elección de un tema para su primera película, el 30 de julio de 1940, comienza el rodaje de “Citizen Kane (Ciudadano Kane)”, de la que Welles es actor, director y coautor junto al guionista Herman J. Mankiewicz, con gran experiencia en guiones cinematográficos, aunque para Richard Meryman, biógrafo de Mankiewicz, el guión estaba basado en una idea de este último titulada “American”, escrita en colaboración de otro de sus biógrafos, John Houseman, socio de Welles (2).

Antes de su terminación, cuando aún estaba en fase de montaje, los medios de comunicación americanos, ya habían creado una aureola en torno a ella, haciendo que la ansiedad por su estreno fuera en alza. Por fin la mejor película de la historia del cine: “Ciudadano Kane”, que habría de convertirse a la postre en una obra maestra, y que desde casi su estreno encabeza la lista de las mejores 100 películas (3), se estrenó el día 1 de mayo de 1941, con gran afluencia de público y gran revuelo informativo. En tanta importancia es tenida esta película, que muchos especialistas no dudan en hablar del cine hasta Ciudadano Kane y el cine después de Ciudadano Kane.

Técnicas nunca o mal empleadas hasta entonces, se renovaron y utilizaron en esta película, que marcó el punto de comienzo para otra forma de realizar y de ver el cine: decorados, contraluces, primeros planos, una incisiva utilización de la cámara y la subrayación que de los personajes efectúa Welles, fueron ensalzados por una crítica ávida de una remodelación que había costado mucha tinta, y ahora gratuita y placenteramente llegaba de la mano de un genio.

Orson Welles, es por méritos propios uno de los mayores genios que nos ha dado el cine como expresión artística. Su mayor virtud: su propia independencia. Welles es un fenómeno, necesario para que un arte como el cine no corra los peligros que lo acechan: métodos, convenciones, financieros, políticos, morales o sociales.

Welles contravino los mandatos de la prepotente industria cinematográfica, manteniéndose incólume y defendiendo al cine como un nuevo medio de expresión artística. Y esto, en un mundo que camina defendiendo arte y artistas… siempre que produzcan beneficios, le paso factura.

Pero como afortunadamente, los cinéfilos somos más y mejor organizados que los que se tildan de benefactores, aunque en un principio diéramos la espalda a la mayoría de sus obras, hoy se puede afirmar, que su cine, con algunas lagunas producidas por su independencia, es uno de los pilares más sólidos en los que se asienta la cinematografía moderna.

Ciudadano Kane, es básicamente la historia de una vida, que a veces inconscientemente y a veces decididamente, busca los recuerdos de la niñez, la infancia perdida, la felicidad de una vida familiar, la seña de identidad en la que se asienta el personaje.





“Rosebud”, es la palabra clave de la película, pronunciada segundos antes de morir el protagonista Charles Foster Kane (Orson Welles), del que de su mano yerta, cae una bola de cristal,



en la que en su interior hay una casita y al agitarse, un polvo blanco en movimiento da la sensación de un paisaje nevado, ocurriendo en presencia de su enfermera, única acompañante del gran magnate, a excepción de las piedras y vidriera de la enorme mansión, que a modo de monumento funerario, mandó construir en vida.



Esta palabra, es el hilo de unión de numerosos flashback, a los que recurre Welles, para construir la figura del protagonista. Y este es el medio del que se vale Welles para desarrollar una serie de técnicas, que variaron de raíz el lenguaje cinematográfico hasta entonces cuestionado por la crítica y defendido por directores de escasas ideas. La posición de la cámara buscó ángulos inauditos, la iluminación se adueñó del espíritu de la secuencia, y cuando falto de recursos financieros tuvo que sacar adelante el film, su desbordante imaginación y el empleo de sublimes técnicas, heredadas de su experiencia teatral, creó escenas, que han quedado grabadas en los anales filmográficos para la posteridad. Una de estas escenas, está rodada en la más –solemne- oscuridad, con la presencia de unos pocos muebles, decorados de cartón y los protagonistas.



La iluminación proviene de la luz del día pasando a través de un cartón recortado en forma de vidriera gótica que se conduce forzando su perspectiva
a una mesa que impera en el centro de la –estancia-. Otra vez la posición de la cámara, su oblicuidad, el empleo de lentes gran angular, la profundidad de campo de la toma, inducen al espectador a situarse en una gran mansión, donde nada había, excepto los muebles y los personajes.

“A veces, ha dicho Jean Cocteau (4), su audacia es tal, tiene tal fortuna, que el público se deja vencer” (5).

Y esto viene a ocurrir con esta película, aunque su mal acogida por el público, se conoce que fue debida a otras circunstancias, al margen de la propia película. Todo indica que el guionista encargado por la R.K.O., Herman J. Mankiewicz, estuvo investigando la vida del magnate del periodismo William Randolph Hearst, y en la que posteriormente se basó para escribir el mencionado guión conjuntamente con Welles. Hearst, dueño de un imperio periodístico y poseedor de una gran fortuna, primero intentó destruir los negativos y copias de la película, presionando a la R.K.O., por distintos medios, llegando a ofrecer los gastos totales originados por la producción, que ascendían a 842.000 dólares.

Pero gracias a George Schaefer, directivo de R.K.O., que había puesto su prestigio en la elección de Welles, se negó a destruir la película, pero decidió que su estreno no se oficiara en el Radio City Music Hall de Nueva Cork (6). La película que había sido propuesta para varios premios de la Academia, finalmente y debido al alboroto de la industria promovido por Hearst, sólo concedió un Oscar menor: mejor guión, para Welles y Mankiewicz, siendo este su único Oscar oficial, aunque posee uno honorífico, otorgado en 1970 a toda su trayectoria profesional, que no pasó a recoger.

El paralelismo entre Hearst y Kane, es claro y evidente, como lo demuestran algunos pequeños detalles: ambos fueron expulsados de Harvard, ambos coquetearon con la política, tuvieron una amante, que quisieron hacerla diva de la ópera sin conseguirlo, ocasionando su propia destrucción personal, ambos eran ambiciosos y magnates de la prensa, y sus opiniones por medio de los titulares periodísticos, leyes para el pueblo americano. Incluso la portentosa finca que aparece en el film, llamada “Xanadú”, es una copia fiel del Castillo de Hearst, hoy convertido en museo y uno de los más visitados del país.

Pero todo esto, Welles, lo ha negado siempre rotundamente…

Estos son algunos comentarios del propio Welles, sobre su película, entresacados de una entrevista realizada al actor, por los periodistas André Bazin, Charles Bitsch y Jean Domarchi (7):

¿Pretendía usted criticar a la civilización americana en Ciudadano Kane o La Dama de Shangai?

Evidentemente. Creo que todo artista tiene la obligación de criticar su propia civilización y a sus propios contemporáneos. Es una función clara y neta para cualquier artista con un mínimo de ambición. Todo francés (la entrevista se realizó en Francia. Nota del autor), debe criticar a la civilización francesa contemporánea. Es responsabilidad nuestra.

¿Acaso era su intención criticar un cierto sentido capitalista de la vida?

¿Un sentido capitalista en contraposición a un sentido materialista? Si admitiera criticar al capitalismo, parecería adoptar una actitud marxista, y no es el caso. No es simple casualidad que una película como Ciudadano Kane esté prohibida en Rusia; no les gusta nada, ni siquiera un poco más que a los capitalistas. Yo soy antimaterialista, no me gusta el dinero, ni el poder, ni el daño que hacen a la gente. Es un viejo sentimiento de lo más simple. Y por encima de todo me opongo a la plutocracia (8), y es precisamente a la plutocracia americana a la que critiqué de diversas formas en películas tales como El cuarto mandamiento, La dama de Shangai o Ciudadano Kane…

¿Y en Sed de mal?

Sí, también. Pero creo que a partir de ahora me van a interesar más los abusos de la policía y del Estado que los del dinero, porque hoy en día el Estado es más poderoso que el dinero. Ahora busco la forma de expresar todo esto.


Ficha Técnica de la película

Cargo

Persona

Productor

Orson Welles

Productor asociado

Mercury Theatre / R.K.O.

Argumento

Orson Welles

Guión

Herman J. Mankiewicz, Joseph Cotten y John Houseman

Fotografía

Gregg Toland

Dirección artística

Van Nest Polglase y Perri Ferguson

Música

Bernard Herrmann

Montaje

Robert Wise y Mark Robson

Duración original

119 minutos

Interpretes

Nombre

Personaje que interpreta

Orson Welles

Charles Foster Kane

Dorothy Commingore

Susan Alexander

Joseph Cotten

Leland

Everett Sloane

Bernstein

Ray Collins

James Gettys

George Coulouris

Thatcher

Ruth Warrick

Emily Norton

Agnes Moorehead

Mrs. Kane

Erskine Sandford

Carter

Paul Stewart

Raymond



Nominaciones a los Oscar

Año

Categoría

Persona

Resultado

1941

Mejor película

Candidata

1941

Mejor director

Orson Welles

Candidato

1941

Mejor actor

Orson Welles

Candidato

1941

Mejor guión original

Orson Welles

Herman J. Mankiewicz

Ganadores

1941

Mejor banda sonora

Bernard Herrmann

Candidato

1941

Mejor fotografía B/N

Gregg Toland

Candidato

1941

Mejor montaje

Robert Wise

Candidato

1941

Mejor dirección artística

Perry Ferguson
A. Roland Fields
Van Nest Polglase
Darrell Silvera

Candidatos

1941

Mejor sonido

John Aalberg

Candidato





Si comparamos estas dos tablas, observamos que existen discrepancias entre los créditos de la película y las candidaturas, aunque no está claro el porqué.

También si nos fijamos, esta película tuvo dos montadores, que posteriormente, fueron grandes directores de Hollywood, por un lado Robert Wise (Ultimátum a la tierra. 1951 – West side story. 1961 – Sonrisas y lágrimas. 1965 – El Yangtsé en llamas. 1966) y Mark Robson (El ídolo de barro. 1943 – Más dura será la caída. 1956 – El albergue de la sexta felicidad. 1958 – El premio. 1963)

Destacar también, que una de las facultades del admirado Welles, residía en su portentosa voz, lo que le hizo ser reclamado en multitud de ocasiones, para prestar su voz, sobre todo como narrador. Una de ellas, sirvió para la presentación en el mundo musical de un fabuloso grupo “The Alan Parsons Project”, con su mítico disco “Tales of mystery and imagination” (Historias de misterio e imaginación), dedicado a la obra de Edgar Allan Poe, que terminaría por convertirse en uno de los mejores discos de rock sinfónico de la historia.

Volviendo a Welles, y puesto que nos encontramos en el contexto de una revista literaria, y dada la calidad de su aportación, voy a incluir, las dos introducciones, que a sendas canciones del disco, nos ofrece este personaje:


A dream within a Dream


"For my own part, I have never had a thought which I could not set down in words with even more distinctness than that with which I conceived it. There is, however, a class of fancies of exquisite delicacy which are not thoughts, and to which as yet I have found it absolutely impossible to adapt to language. These fancies arise in the soul, alas how rarely. Only at epochs of most intense tranquillity, when the bodily and mental health are in perfection. And at those weird points of time, where the confines of the waking world blend with the world of dreams. And so I captured this fancy, where all that we see, or seem, is but a dream within a dream."


("Por mi parte, jamás tuve pensamiento alguno que no pudiera expresar mediante palabras con la misma claridad con la que lo imaginé. Sin embargo, existen ciertas clases de fantasías, de exquisita delicadeza, que no son pensamientos en absoluto, y que hasta ahora me han resultado completamente imposibles de adaptar al lenguaje. Estas fantasías emergen del alma, por desgracia, muy rara vez. Sólo en estados de inmensa tranquilidad, cuando la salud de la mente y del cuerpo están en un perfecto estado. Y en esos extraños momentos del tiempo, cuando los límites del mundo real se entremezclan con el mundo de los sueños. Así, capturé esta fantasía, en la cuál todo lo que vemos o nos parece ver, no es más que un sueño dentro de un sueño.")


The Fall of the House of Usher

"SHADOWS OF shadows passing. It is now 1831, and as always I am absorbed with a delicate thought. It is how poetry has indefinite sensations, to which end music is inessential. Since the comprehension of sweet sound is our most indefinite conception, music, when combined with a pleasurable idea, is poetry. Music without the idea is simply music. Without music or an intriguing idea, colour becomes pallor, man becomes carcase, home becomes catacomb, and the dead are but for a moment motionless."


("Veo pasar Sombras de sombras. Ahora es 1831 y, como siempre, un delicado pensamiento me absorbe. Se trata de cómo la poesía posee sensaciones indefinidas, para las cuáles la música es superflua. Ya que la comprensión del sonido dulce es nuestra concepción más indefinida, la música, cuando se combina con una idea placentera, se convierte en poesía. La música, sin la idea, es simplemente música. Sin música o sin ninguna idea misteriosa, los colores se vuelven pálidos, el hombre se vuelve huesos, el hogar se transforma en catacumba, y los muertos no están más que momentáneamente inmóviles.”)




Filmografía de Orson Welles

Como director

* 1941 - Citizen Kane (Ciudadano Kane / Ciudadano Kane)
* 1942 - The Magnificent Ambersons (Los magníficos Amberson / El cuarto mandamiento)
* 1942 - It's all true - Película inacabada
* 1942 - Tanques (Tanks) - Película inédita y desconocida
* 1945 - The Stranger (El extraño)
* 1947 - The Lady of Shangai (La dama de Shangai)
* 1947 - Macbeth (Macbeth)
* 1952 - Othello (Otelo)
* 1955 - Mr. Arkadin (Mister Arkadin/Confidential report)
* 1956 - Moonraker - Película desconocida en argumento.
* 1957 - Touch of Evil (Sed de Mal / Sombras del mal)
* 1962 - El proceso (The Trial)
* 1965 - Campanadas a medianoche (Falstaff)
* 1967 - The Deep - Película inacabada
* 1968 - Una historia inmmortal (The immortal story)
* 1969 - Don Quijote de Orson Welles - Película inacabada (aunque montada en 1992 por Jesús Franco)
* 1970 - Al otro lado del viento - Película inacabada.
* 1973 - F for Fake (F de Falso / Falso)
* 1978 - Filming Othello



Como actor

* 1938 - La guerra de los mundos (War of the Worlds)
* 1941 - Citizen Kane (El Ciudadano / Ciudadano Kane)
* 1944 - Jane Eyre (Jane Eyre)
* 1945 - El extraño (The Stranger)
* 1947 - The lady of Shanghai (La dama de Shanghai)
* 1947 - Macbeth (Macbeth)
* 1952 - Otelo (Othello)
* 1949 - El tercer hombre (The Third Man)
* 1956 - Moby Dick (Moby Dick)
* 1957 - Touch of Evil (Sed de Mal)
* 1958 - El largo y cálido verano (The long hot summer)
* 1959 - Compulsión
* 1962 - El Proceso (The Trial)
* 1965 - Campanadas a medianoche (Chimes at Midnight)
* 1966 - Un hombre para la eternidad (A man for all Seasons)
* 1967 - Casino Royale (Casino Royale)
* 1968 - Una historia inmmortal (The immortal story)
* 1968 - Castillo de naipes (House of Cards)
* 1970 - La batalla del río Neretva (Bitka na Neretvi / The Battle of Neretva)
* 1973 - Fraude (F for Fake)
* 1972 - La isla del tesoro
* 1986 - Transformers: La película (Voz de Unicron)

Por último y a modo de colofón, comentar que aparte de su afición a los puros habanos de gran calibre, fue un enamorado de España y su fiesta brava, visitándonos en repetidas veces, y siendo un asiduo de los sanfermines, donde conoció a los maestros de aquella época. En la finca que uno de ellos, Antonio Ordoñez, posee en Ronda (Málaga), descansan sus cenizas, a petición del propio Welles, que vio realizado su deseo, un año después de su muerte por infarto en Los Angeles en 1985.



Notas del autor

(1) Historia ilustrada del cine. (3 volúmenes. Tomos 510, 511 y 512). René Jeanne y Charles Ford. Alianza Editorial. El libro de bolsillo. Copyright del año 1947. 1ª edición en “El libro de bolsillo” 1974. Cita: Página 319, volumen II, tomo 511
(2) Historia del cine. (5 volúmenes). Escrito por División de Grandes Obras de SARPE. Editorial SARPE (Sociedad Anónima de Revistas, Periódicos y Ediciones). Copyright del año 1984. 1ª edición 1988. Cita: Página 367, volumen II
(3) “Las 100 mejores películas”.John Kobal. Alianza Editorial. El libro de bolsillo, tomo 1502. Copyright del año 1988. 1ª edición en “El libro de bolsillo” 1990
(4) Jean Maurice Eugène Clément Cocteau, (1889-1963), más conocido como Jean Cocteau, fue poeta, novelista, dramaturgo, pintor, diseñador, crítico y cineasta francés. Entre sus obras cabe destacar, como poeta “Le Cap de Bonne-Espérance. 1918”, como novelista “Les Enfants terribles. 1929”, como dramaturgo “Orphée. 1926 “, como pintor “Drôle de ménage. 1948”, como cineasta “Le sang d'un poète. 1930”
(5) Historia ilustrada del cine. (3 volúmenes. Tomos 510, 511 y 512). René Jeanne y Charles Ford. Alianza Editorial. El libro de bolsillo. Copyright del año 1947. 1ª edición en “El libro de bolsillo” 1974. Cita: Página 19, volumen III, tomo 512
(6) Historia del cine. (5 volúmenes). Escrito por División de Grandes Obras de SARPE. Editorial SARPE (Sociedad Anónima de Revistas, Periódicos y Ediciones). Copyright del año 1984. 1ª edición 1988. Cita: Página 370, volumen II
(7) Buñuel, Dreyer, Welles. André Bazin y Jacques Donil-Valcroze (entrevistan a Luís Buñuel). Michel Delhaye (entrevista a Carl Theodor Dreyer). André Bazin, Charles Bitsch y Jean Domarchi (entrevistan a Orson Welles). Editorial Fundamentos. Copyright del año 1984. 1ª edición en español 1991. La entrevista a Orson Welles, recogida en este libro, fue publicada en el nº 87 de Cahiers du Cinema. Septiembre de 1958. Cita: página 74 del libro
(8) Plutocracia (definición según el diccionario de la Real Academia Española):

1. f. Preponderancia de los ricos en el gobierno del Estado.

2. f. Predominio de la clase más rica de un país.

(9) Bases de datos consultadas: Wikipedia, FilmAffinity, IMBd
(10) Enlaces de interés:
http://es.wikipedia.org/wiki/Orson_Welles#cite_note-1
http://es.wikipedia.org/wiki/Citizen_Kane
http://www.imdb.com/title/tt0033467/
http://www.imdb.com/name/nm0000080/



Pintura de Jean Cocteau: Drôle de ménage (1948)



Película de Jean Cocteau: Le sang d’un poète (1930)



Escrito por
Francisco Javier Costa López
(agosto de 2009)

2 Comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Fantástico artículo sobre una fantástica película que tiene tanto de buena novela.
Un añadido, una pequeña anécdota que mi padre no se cansa de relatar.
Como bien dice el autro Orson Welles era un enamorado de los puros, España y la fiesta de los toros...
Cuando venía a Segovia, siempre comía en Cándido y siempre se comía un cochinillo... entero.

María Eleonor dijo...

Gran aporte de la cultura visual a la mesa del que es más bien precario conocedor, en este caso conocedora. Me deleité con su trabajo y biografía personal.
Tambien don Armando me hizo viajar por el tiempo y acordarme que hacen aproximadamente 32 años que don Cándido me sirvió un cochinillo cortado magistralmente con platos, qué hombre y qué país maravilloso, bueno me salí del tema.
Un placer haberlo leído.