YO SOY AQUEL ESPEJO de Jorge Castillo Fan, por Julio Torres Recinos.

viernes, diciembre 11, 2009

Julio Torres-Recinos.-El Salvador, 1962. Poeta, narrador e investigador literario. Estudió filología española en la Universidad de Costa Rica, y se graduó de la Universidad de York, en Toronto, Ontario, Canadá. Además de una licenciatura por la Universidad de York, tiene una maestría y un doctorado en Literaturas Hispánicas por la Universidad de Toronto. Es Profesor Asociado de la Universidad de Saskatchewan, donde enseña lengua y literatura española e hispanoamericana. Su poesía y cuentos han aparecido en antologías como Nueva Poesía Hispanoamericana (publicada previamente en Lima, Perú, pero ahora en Madrid), Boreal (Ottawa), Índigo (Toronto), Anaconda (Ottawa), Ciencia, ergo sum (México), International Poetry Review (Greensboro, Carolina del Norte), Canto a un prisionero (Ottawa), Iguana: Escribir el exilio / Writing Exile (Montreal), Más allá del Boom: Nueva Narrativa Hispanoamericana (Lord Byron, Madrid), así como en varias publicaciones electrónicas tales como Poetas.com, Palabravirtual.com, el Registro de Autores Creativos de la Asociación Canadiense de Hispanistas, etc. Tiene publicados los libros de poesía Crisol del tiempo (2000), Nosotros (2000), Una tierra extraña (2004) Fronteras (2005), y Hojas de Aire, (2008) En 2004 salió publicado Creuset du temps / Nous autres en Francia, por Editions L’Harmattan, edición que contiene la traducción francesa, realizada por la profesora Marie-C. Seguin, y el original en español de los libros Crisol del tiempo y Nosotros. En 1992 ganó el Primer Premio de Poesía en el certamen convocado por la Celebración Cultural del Idioma Español en Toronto, el evento cultural y literario en lengua española más importante en Canadá. El año 2003, el Consejo Académico de la Accademia della Cultura Europea di Roma lo nombró Accademico D'Onore.


Acerca de YO SOY AQUEL ESPEJO, de Jorge Castillo Fan


Hay mucho que decir de un poemario tan elaborado y tan bien logrado como éste del poeta peruano Jorge Castillo Fan. Hay mucho que decir porque es un libro complejo donde el poeta busca una expresión poética a una situación de pérdida vital. El poemario se va a estructurar en torno a esta tensión, en la que al final, si bien es cierto que no se resuelve el problema de la pérdida, se llega a dominar el lenguaje, a encontrar salvación en la poesía.

El poemario es, en realidad, breve. Tanto en el número de poemas como en el tamaño de los mismos, se ve que Castillo Fan ha dominado con maestría sus recursos para crear un poemario compacto en el que se comienza con el planteamiento del tema, su desarrollo marcado por una tensión tanto estilística como de emoción, hasta desembocar en el maelstróm del poema final.

Lo que tenemos en estos poemas de Castillo Fan es una poética de avanzada en la que se evidencia un registro y un contenido poéticos muy bien trabajados. Es el poeta obrero de la palabra que se esmera por darle una expresión acorde a la emoción. Abunda en estos poemas una ruptura en la sintaxis así como un hermetismo que atrae al lector. El quinto poema es un buen ejemplo de estas características:

Cero que aúlla su color de nunca
Pulsa mi estar su dado incierto
la sombra interna donde corro
con el ritmo de un incendio
Tránsito más tránsito
Y en la sed
un nombre y un cielo
que no existen.

Como muestra de este hermetismo se puede citar del tercer poema: Chilla lo imbesado sus oscuros... el cual se cierra así: (La sorda soledad besa lo oscuro).

El hermetismo se consigue a través de imágenes muy elaboradas (y muy sugestivas) que a menudo son muy complejas. Estas imágenes son un placer para el lector por su originalidad, muchas veces lograda por la mezcla de dos niveles de la realidad, como el onírico y el fenomenológico, como en la imagen surrealista la muerte andando en los relojes del segundo poema. Llaman la atención los neologismos presentes en el poemario (lunan, desluz, nochescombro, impuerto,), así como la plétora de metáforas, metonimias y otras figuras de difícil clasificación.

Yo Soy Aquel Espejo es un poemario sobre el abandono, el desamor, la falta del ser amado, la soledad, el olvido, la búsqueda, el dolor, la ausencia, aspectos propios del ser humano moderno en el umbral de un nuevo milenio. Hay muchas imágenes relacionadas con la noche, la lluvia, el mar, la luna, el viento, las puertas y las ventanas. También se da una dialéctica entre deseo y abandono, amor y destrucción, sol y lluvia, oscuridad y luz, ceniza y fuego.

El poemario tiene un marcado carácter existencial. La emoción lírica está también marcada por una verdad vital, por un sentimiento auténtico de dolor y por una voluntad indómita de querer retener al ser amado. El olvido duele y el poeta dialoga consigo mismo para, a través de la práctica poética, encontrar una salida. Ése es el proyecto del libro: plasmar en el poema el dolor de la ausencia para, a través de ese volver a revivir, encontrar un consuelo. Lo dice en el primer poema: tejías un himno para no morir… el cual nos declara el objetivo de la voz lírica al embarcarse en la escritura. El poeta establece este diálogo con su otro yo, el yo que sufre y que necesita salir de ese abismo. Desde el primer poema hay duda al preguntarse: ¿Blandías estrellas sobre el fango? Un poco más adelante sabemos en qué consiste el problema de la voz lírica:

En las ruinas de un abrazo
(…)
alguien impar
su patria al otro lado del olvido
(…)
noche noche nochescombro. (poema 2)

En los siguientes cinco poemas (números 3-7) predominan los sentimientos de negación. La voz lírica no encuentra otra salida sino volverse sobre sí mismo, como dice en el séptimo poema: Abro la ventana / la ventana que da a mí / (…) / te llamo / y punto. El noveno poema ocupa una posición central tanto a nivel de contenido como por la experimentación con el lenguaje que da inicio. He aquí los últimos versos:

...(tal vez soy un espejo
sobre esta herida que he llamado lengua)
El va
lazo del silencio
como un ciego mirándose a los ojos.

En el décimo poema ya la palabra ha tomado el lugar que merece en esta peripecia poética: El rayo fiel y el útero sin paz / La escritura al fin / todos los ojos. Los siguientes poemas continúan describiendo el abandono, la falta de esperanza y, en definitiva, el pesimismo y el darse cuenta de que no hay retorno posible. La emoción se carga aun más, ha aumentado el sufrimiento hasta llegar al clímax del último poema -el más largo- donde sentimientos y palabras caen como una catarata, donde imágenes y sintaxis no pueden mantenerse firmes, y donde en una vertiginosa caída el lenguaje se encamina hacia la destrucción, que aquí significa creación de nuevas palabras, nuevos significados. La voz lírica no muere sino que se salva al encauzar el dolor hacia la creación poética. La esencia de este poemario de Castillo Fan se articula sobre el lenguaje mismo, cuya preocupación es el lenguaje poético mismo como salida de una angustia existencial.

Yo soy aquel espejo nos permite apreciar el trabajo de un poeta que sabe por qué derroteros se dirige y que tiene conciencia de los recursos que un poeta de nuestro tiempo tiene a su alcance. Para los lectores será un gran placer adentrarse en la lectura de este libro que, sin duda, es una contribución sólida al discurso poético contemporáneo del Perú.


Julio Torres -Recinos
University of Saskatchewan, Canadá



Jorge Castillo Fan.- Piura, Perú, 1967. Miembro del Movimiento Internacional de Metapoesía. Es una de las voces más relevantes de la Poesía Peruana. Ha publicado Insurrección del silencio (Sindicato de Petroperú, Talara, 1994), Eco del fuego (Artetéreo Ediciones, Piura, 1995), Revólver del amor (revista La Tortuga Ecuestre, Lima, 1996), Canción triste de cualquier hombre (Ángeles del Abismo Editores, Talara, 1998; Editorial Delirio, Lima, 2003; Editorial Zignos, Lima, 2006), Lámpara de fiebre (Editorial Delirio, Lima, 2003; Editorial Zignos, Lima, 2006) y Yo soy aquel espejo (Editorial Delirio, Lima, 2003; Editorial Zignos, Lima, 2006). Poemas suyos han sido difundidos por diferentes revistas de literatura de América Latina, Norteamérica y Europa; así como en las antologías Homenaje al centenario de César Vallejo, poetas de la región Grau (revista Intihuatana, Sullana, 1992), El verdor del algarrobo, muestra de ocho poetas piuranos (revista La Tortuga Ecuestre, Lima, 1997), Karminka, antología de la poesía piurana, de Julio Aponte (Juan Gutemberg Editores, Lima, 2000), Literatura de Piura, de Harold Alva, (Fondo Editorial Cultura Peruana, Colección PERÚ LEE, Lima, 2006), Poética Piurana de las Postrimerías: sus pulsaciones seculares y sus rasgos divergentes, de Ricardo Musse (Municipalidad Provincial de Piura, Piura, 2009), Antología de Poesía Hispanoamericana, de Blanca Orozco de Mateos (México: www.palabravirtual.com)


Una muestra de su obra:


¿Hubo un jardín
o fue el jardín un sueño?
J. L. Borges

¿Hubo luna en nuestro sueño
o fuimos un error con dos ventanas?
(el puente de tu cuerpo se me apaga)

¿Hubo error en nuestro sueño
o fuimos las ventanas de la luna?
(el puente de mi cuerpo se te apaga)

¿Hay lunas?
¿Hay sueños?
¿O sólo error? (y sin ventanas)

Y sin embargo he sido error (tú: mi ventana)
Y eras un sueño
(yo fui tu luna en la ventana).

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Tú sabes que nunca tuve edad sólo latidos
para anunciar todo el rocío
que escancia tu cuerpo
sobre el último lirio del deseo
Sólo este canto que a flor de sed creciente
subraya mi destino
Sólo esta nave insomne que vara en ti
sin que lo sepas.

(De Canción Triste de Cualquier Hombre)

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DANZA DE / LIRIO

alma del fuego : el canto
fuego del canto : el alma
canto del alma : el fuego
fuego del alma : el canto
canto del fuego : el alma
alma del canto : el fuego.

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Nadar
Nadar en ti
y en mí sentir tu nado
y tu nada fundiéndose en la mía
sin nada más que fuego / amor
fuego de amor
amor de fuego
Nadar en este líquido de fuegos
sin saber si somos dos o uno o nada
O un sínodo de nadas
cuya lumbre es su juntura
Sus aguas invisibles
Sus fuegos indomables
(Brillan los cuerpos en el sueño
del cielo del aliento brotan alas)
Cruzar sin tiempo el beso vasto
o mar de amar
y sentir que nadando nuestras nadas
(el aire tal vez es nuestros nombres
que trascienden estas aguas / sus tres fuegos)
existe en ti y en mí
sueños / cuerpo y alas.

(De Lámpara de Fiebre)

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A José Cerna

Soñabas de perfil
Disuelta la luna entre tus dedos
tejías un himno para no morir
¿Era tu voz una danza invisible sobre el viento
o el alma de los ciegos
quebrada en el licor de los silencios?
¿Blandías estrellas sobre el fango?

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Trozos de nada
y una suma de silencios ciegos
La llamarada del recuerdo que desata la lluvia
(ojos nadando en la tristeza)
El ala única e inversa
Caer caer caer
Ese vacío de líneas invisibles
mapa de vértigo / viento erizo
Tocar el fondo
Trepar la escómbrica escalera
(la carne más la herida
el aullido copulando la palabra)
Salir al callejón de otro comienzo
tras las huellas de sangre
el sueño en diáspora de polvo
y el amor agujereado por todos tus olvidos.

(De Yo Soy Aquel Espejo)

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Tú: Yo
Tuyo tu Yo
(Tú -Yo)
Soy tuyo
Soy tu Yo.


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La era en que era
el traje que traje
en sueños (¿ensueños?)
pasó de paso:
en el mar y en el amar
nada a la nada.


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A la que me amamanta
A la que me ama (manta)
A la que me ama mansa
Alas que me amansan
Alas que me aman
Alas que miman
Alas qué mías
Alquimias
Aquí mi As!


De Alto Voltaje (inédito)

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Este crepúsculo es la vendimia de tu carne alucinada
en el amor inmarcesible
Tras el castigo
¿hay una voz que te rescate
en la mortal repetición del espejismo?
¿Hay un latido en que te sueñes
como un jardín fulmíneo
como un fulgor jardíneo
entre el desierto y la ceguera?
Vestirás de incandescencia sobre el rapto
violín de un solo llanto donde te reinicias
Arde para mí en este estriamiento
En el transcurso de mi nombre
eres la sed y un aullido.

********************

Vísperas de amor que te anochecen
en cárceles de sed
Reclinatorios de humedad donde remueres
Hormigueros de esa muerte y su lascivia
¿Pendulará tu alma
como una flor vencida
por una explicación que dicta entierros?
Hallarás la desnudez de este principio
Hallarás lo azul de nunca estar
¿Húmedamente te marchas entre astillas
como una soledad de ciego entre las huecos?
Es el dolor goteando entre las cerraduras
La lluvia hiere lentísima espectral
casi un adiós como tus ojos.

********************

Ástrame sobre tus filos
antes que mi nombre sea de noche
¿Vestiré la ofrenda que el error dejó tras mi desvío?
Y si te nuncas como un reloj vencido
ternúrame en tu fuego al deshojarme
¿Y qué derrumbe en llanto
no me vomitaría implume
sobre el humo rojizo del desierto?
¿Y él que se quemó de olvido
entre las uñas del rechazo
no tejía un jardín para nacerse?
Azúlame de ayer cuando me nadies.

(De Ojo Danzante, inédito)






Este artículo es fruto de la colaboración con la Asociación Letras Hispanas, organización sin fines de lucro cuyo objeto es promover y difundir la obra literaria de autores hispanoamericanos contemporáneos.

2 Comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Para estudiar a fondo.
Muchas gracias por seguir indagando y esclarenciendo este sendero de la poesía.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Me satisface descubrir aquí a un magnífico poeta, digno del suelo fértil que engendró a César Vallejo, cuyo reflejo telúrico creo entrever en sus versos. Gran acierto de LA NAUSEA, que se suma a muchos otros. ¡Gracias!