La poesía de Nieves Álvarez Martín

viernes, septiembre 16, 2011

Nieves Álvarez Martín nació en Mingorría (Avila). Vive en Cantabria desde 1975. Es una escritora apasionada, comprometida y polifacética. Profesora enamorada de la lectura y de la Pedagogía, he publicado más de doscientos materiales didácticos multimedia, algunos de ellos traducidos a otras lenguas (más de 20). Viaja mucho, por razones de trabajo, por placer y por conocer otras realidades, algunas muy dolorosas que refleja en sus poemas.

Colabora en revistas educativas y literarias; ha dirigido programas de radio y televisión, participado en una veintena de obras colectivas, revistas y antologías; coordinado publicaciones y actos poéticos. Es autora de cuentos, cómic, CDs, DVDs, cajas de juegos, etc. Ha escrito siempre, pero desde hace unos años su vocación literaria ha ido ganando espacio entre sus otros intereses.

Ha obtenido 12 premios literarios (2 de cuentos, 3 de relatos y 7 de poesía) Entre su amplia obra poética editada, valorada por crítica y jurados, destacan los títulos siguientes: Trenes de cercanías (Santander. 2005), Navegando Fantasmas: tras las huellas de Gulliver (Madrid, Torremozas. 2006), Íntima trinchera (Santander, EducArte. 2006). Intrusos en el tiempo. Teorema de la lírica (Madrid, Vitruvio. 2007) Premio de Poesía Vicente Martín. La memoria del bosque (Santander, EducArte. 2007), Contrastes (Santander, EducArte. 2007), Luces y sombras (Avilés. 2009). La Magia de la voz (Córdoba. 2010) XVII Premio Poeta Mario López. Los íntimos secretos de la voz (Ciudad Real. 2010) XIV Premio de poesía «Nicolás del Hierro» 2010. “Con A de mujer”. EducArte. Santander 2011.

Para más información: www.nievesalvarezmartin.com

Poética

Intento que mi poesía sea honesta, clara, sencilla y directa. Los poemas responden a una idea y en cada uno de ellos estoy yo. Ellos piensan como yo, hablan como yo, tienen mis preocupaciones y sensibilidades. Me conocen, me definen, me representan, son mi otro yo, el yo más íntimo.
Suelo escribir en verso libre, pero también escribo sonetos, quintillas, décimas, liras, etc., etc. No le hago ascos a la métrica ni a la acentuación, son herramientas útiles para dar sonoridad, las utilizo, también, en verso libre.
Hablo del amor, de la vida, de la muerte, del dolor, de la herida abierta en muchos lugares del mundo, de las pequeñas cosas cotidianas.
No busco el preciosismo, no me interesa el cultismo ni la lírica incomprensible. Busco profundizar desde un lugar al que todo el mundo pueda tener acceso, incluso yo.   Nieves Álvarez 

Otros han dicho de mi poesía:

"Sus poemas tienen el sabor de las palabras verdaderas. Porque ése es para Nieves el secreto más íntimo de su voz: que las palabras suenen, que las palabras vuelen verdaderas". 2011  Francisco Caro (poeta)

 “En la poesía de Nieves Álvarez –original y auténtica-, encontramos la huella de los grandes clásicos, como no podía ser de otra manera (…) Una voz que se abre paso con fuerza en el panorama lírico contemporáneo.” 2010 Juan Ramón Barat (poeta)

“Su vibrante alocución literaria avalada por una sólida trayectoria poética quedó plasmada con la lectura de varios excelentes poemas del libro premiado Los íntimos secretos de la voz”. 2010  José Belló Aliaga (periodista)

“Su poesía es amena, repleta de musicalidad, de vivencias, de recuerdos, de territorios donde Gulliver no es un héroe ni Lilliput un país de enanos”. Manuel Quiroga Clérico (periodista)


Palabras

Cada palabra tiene un lugar en los versos.
Algunas interrogan al poeta,
quieren saber por qué las utilizan
sin sentido aparente.

Otras buscan colarse entre los muros
de relojes de arena solitarios.
Las hay arrepentidas de callarse,
las que lloran los días sin tristeza,
las que pretenden reventar los tímpanos
de quienes prostituyen su sonido.

Hay palabras que sueñan con la vida
dentro de otros poemas,
palabras que florecen en los campos minados,
palabras que aterrizan entre espinas,
palabras que no saben navegar.

Suelen vivir –algunas-
en diccionarios cómplices
de tópicos insípidos y fétidos insólitos.
Otras viven en bosques del glamour,
azul en la verdad y sed en el dolor.
Y las hay que pernoctan en pensiones
cargadas de razones, mosquitos y belleza.
Algunas son como aves migratorias,
no encuentran el lugar donde quedarse,
ni quieren que su tronco eche raíces.

Yo busco las palabras clandestinas,
las que huyen de frases inventadas,
las que quieren nacer y se retuercen
para poder decir lo nunca dicho.
Las que están en la vida cotidiana
y no han salido nunca del salón.


Detrás de la ventana

Detrás de la ventana está la vida,
esa que se pasea por las calles
con un ramo de azar sobre la frente,
la que muestra disparos de fogueo,
la que sonríe, llora, está de paso,
la que inventa una historia incoherente,
la que esconde un secreto impenetrable,
la que se contonea mintiendo la verdad.

Detrás de la ventana,
los hombres y mujeres parpadean
intentando ganarle la partida
a un tiempo que se acaba,
buscando las razones imposibles
para seguir andando,
hablando con el sol y las paredes,
interrogando al viento y a la lluvia
y pidiendo perdón a las aceras
tras cada soledad.

Detrás de la ventana está la música
de todos los poemas nunca escritos,
que alguien, algún día, escribirá;
están las manifiestas pesadillas
de muros de hormigón
que esconden trampas
en las que se detienen los instintos
y juegan al parchís las ilusión.
Están también allí los que han buscado
en la ruleta rusa la manera
de dejar de jugar.

Detrás de la ventana está la vida:
limpia, sucia, adulterada, sana,…
La vida, al fin de cuentas, es así:
¿alguien lo negará?



Esdrújulo

Me aburren los sofismas, las metáforas
que buscan las verdades morfológicas
y encuentran las mentiras paradójicas
en la puerta de atrás de las anáforas.

Me agobian los abismos y catáforas
que vuelven hacia atrás en las ilógicas
sentencias inauditas, analógicas,
que son de nuevo puras epanáforas.

Me indigna el tintineo metafísico
de los juegos de azar paradigmáticos
y los bancos que abusan en los créditos.

Me aterra que el silencio de lo físico
esté llevando a un mundo problemático
en el que todo debe pagar réditos.



2 Comentarios:

Antolín Amador Corona dijo...

Súper Nieves :-)

Kisses.

NALMAR dijo...

Gracias Antolín, no sabes cómo me alegra verte por aquí. Versos y besos, querido amigo.