DETRÁS DE LA BRUMA. Camila Charry Noriega.

viernes, agosto 23, 2013

Foto CamilaCamila Charry Noriega nació en Bogotá, Colombia. Es profesional en Estudios Literarios de la Universidad Javeriana. Trabaja como profesora de Arte y Literatura. Sus poemas y reseñas han sido publicados en diversos medios de comunicación nacionales e internacionales.  Ha publicado el poemario Detrás de la bruma, editado en Bogotá por  la Fundación Común Presencia, Colección Los conjurados.  Colabora en la Revista virtual Letras sueltas; es uno de los 3  fundadores  del Colectivo cultural y audiovisual  Concepto-efecto y miembro de la Fundación astronómica, observatorio  Proyecto Elkeve de Colombia.
Los enlaces que aparecen a continuación, contienen información sobre su poemario Detrás de la Bruma, editado por la Fundación literaria Común presencia quien lo distribuye en las librerías: Librería Nacional, La madriguera del conejo, Librería Casa de poesía Silva.


http://coleccionlosconjurados.blogspot.com/2006/10/camila-charry-noriega-detras-de-la.html
http://escritorescolombianos.blogspot.com/2006/11/camila-charry-noriega.html
http://www.redescritoresespa.com/C/charry.htm

 

 

DETRÁS DE LA BRUMA


Prólogo de  Jorge Cadavid

 


EL ÚLTIMO CAMINO

En la poesía de Camila Charry, la imagen nos hace comprender de otra manera la realidad, la hace transparente y pura. Esto se logra no pensando a través de ideas sino de imágenes. Las transiciones, las márgenes, los intervalos de escritura, nos ofrecen una interpretación del silencio.
Desde esta perspectiva, las notas mudas de este primer libro encontrarán en el lector ideal el sonido más profundo que las exprese. Toda poesía auténtica ‘dice’ más de lo que ‘enuncia’ el poema.
No hay poema ni escritura ni estado de gracia posible sin una colosal disposición a renunciar a todo lo aprendido y entregarse a contemplar por primera vez. Esa visión primera es la que nos ofrece Camila Charry en su extraño libro Detrás de la bruma. Desconocer lo conocido, la extrañeza, la espera y la llegada del poema son algunos de los temas principales de esta obra.
El poeta espera secreta, pacientemente, que la intemperie del mundo nuevo se revele en el milagro de una visitación, una epifanía. La intensidad de esta escritura y la constatación de su carácter instantáneo y transitorio llevan al poeta a verificar que el paraíso no es artificial sino real: aunque fugaz, como una frágil mano que atraviesa la llama, o un par de caballos detrás de la bruma. Basta leer estos poemas en voz alta para confirmar el impulso de una fuerza que avanza inexorablemente hasta ver el dorso nunca visto del objeto de siempre. Esa marcha oscilatoria de la voz se radicalizará con el paso de los años, hasta convertirse en procedimiento vital.
De ahí que el yo de esta poesía se encuentre en la frontera de una voz segura y robusta que canta sus verdades. Ese yo también se funda en sus interrogaciones; indaga el mundo a partir del reconocimiento de su debilidad y su ignorancia. El poeta cree en sí, pero no tanto. Cuando cree, duda. Cuando duda, cree. El escritor catalán Joan Margarit expresa lo anteriormente dicho con algo de humor: “Escribir un mal poema que no se entienda es lo más fácil. Escribir un mal poema pero que se entienda es algo más difícil. Escribir un buen poema que no se entienda es muchísimo más difícil, y, en fin, escribir un buen poema que se entienda, eso es patrimonio de los clásicos”. No dudo que la poesía de Camila Charry Noriega, con su primer libro, Detrás de la bruma, ya intuye este último camino.

Selección poética del libro Detrás de la Bruma.

 

Portada Libro

 

Olvido
Estarás lejos
cuando en las tardes el aguacero de siempre
esconda golondrinas y gusanos.
Sabrás al fin que olvidar es sólo
esquivar entre las calles
fantasmas
que la luz de los faroles imagina.

Señales
Llueve sin afán
el día huele a ti;
atento
mi corazón palpita y desconfía
sabe
que a pesar de todas las señales
jamás vas a volver.

Rito
Entrar en el silencio
mendigo que lava mis culpas.


Orilla de la noche
La orilla de la noche es arrasada
nadie entiende de los sueños.
Yo contemplo a través del silencio
otras orillas más distantes
yo brillo detrás de la bruma
vacía ya de mi cuerpo y su lenguaje.
Desde otra noche que recuerdo en esta
corredores infinitos de luz como memoria
llegan a los ojos.
En la pupila de este sueño
mi padre sonríe rodeado de soles
lleno de lágrimas como una nebulosa
y yo corro y lo abrazo
lo abrazo
lo abrazo…


Pasos
Ya no reconozco las formas que antes aprendí.
Llegan las cosas con esfuerzo
mientras la noche extiende sus tentáculos
a través del polvo y las estrellas;
soy un embrión transitorio
en otro sol que late y sufre.
¿Quién he sido?
¿A dónde fui?
Sombras en el iris
no reconozco los pasos que he dejado
lejos de mí arden el fantasma que me habita
mi abuela
y la estela que deja el hijo que no tendré.
Dios también flota
como una presencia que desconozco
y de la que nada espero.
¿Qué ha sido de todo?
Si en mi corazón como sospecho
crece un fruto
es porque alguien lo sembró.
Reconozco estas palabras que duran un latido
todo este vocabulario muerto
estéril
infantil.

 

Otros poemas de la autora:


I
A la noche dejo mis ojos
como dos erizos boca abajo.
   Adentro,
el agua que llenó mi cuerpo
es sólo otra palabra
líquida
por la que floto
ribera abajo
hacia la nada.


II
El caminante abre sus párpados plomizos
Y nace el sol desde su abismo tenebroso
Georg Trakl
Esta claridad que enciende velas y se ríe del ahorcado.
El abandonado se libera de la cuerda
abre la puerta y está la luz
el tiempo que no acaba.


III
El cuerpo
entre la tiniebla y la luz
se pronuncia
y su voz es helada
como el recuerdo de la infancia
ese otro pasado
esa otra vida.


IV
De noche
Bogotá es una llaga
sus fantasmas se pasean
entre semáforos vencidos
y perros tuertos.
A nadie le importa
todos van y vienen
indiferentes        extrañamente lejanos.
Desde los tranvías del recuerdo
responden con un saludo a nadie.
Quisiera conocer la otra Bogotá
de esbeltos edificios y andenes aliviados
de ríos como truenos rebotando en las paredes.
Pero no hay otra ciudad
este abandono
este dominio de nadie
también se hundirá en la tierra.
Y serán así sus días,
como este
lluvioso y triste
en donde todo se hunde y se deshace.

 

V
No es que siempre sea la tristeza
es que el mundo
sus intentos
se  descomponen
      cada mañana
cuando al fin creemos
haber ganado la otra orilla.

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