Obra poética de Juan Carlos Vásquez.

viernes, agosto 29, 2014



Juan Carlos Vásquez
(Valencia, Venezuela, 1972). Dirije y edita la revista de creación Herederos del Kaos Autor del libro de relatos Pedazos de Familia (Estival teatro, Venezuela 2000). Otros textos han sido publicados en diversos volúmenes colectivos y antologías en Chile, México, Estados Unidos y España; asimismo en columnas periodísticas del Diario El Impulso (Barquisimeto, Venezuela). Integrante del grupo cultural Spanic Attack (New York 2004). Obtiene Distinciones en los Concursos de Poesía Pro lingüístico y Multimedia Premio Nosside (Calabria,Italia), Edizione 21/2005, Edizione 22/2006. Ha vivido en Tampa, FL, Nueva York, San Francisco (California)y  la Coruña actualmente reside en Madrid . E MailFace- Twitter 



Reseña en torno a la obra poética de Juan Carlos Vásquez

Pocas veces un autor ha logrado antes plasmar con tanta crudeza el escepticismo del hombre contemporáneo como lo ha hecho el poeta venezolano Juan Carlos Vásquez. Sus versos configuran una poética del desencanto, describen un mundo “desangelado”, donde las pocas ilusiones que le quedaban al siglo XX se han transformado en las pesadillas del XXI. El poeta apela a lo autobiográfico –es mayoritariamente la suya una poesía del yo- para ilustrar con la primera persona del singular el nosotros general, sumido en las perplejidades del ahora, que es un tiempo amenazado no ya por las dolorosas reminiscencias del pasado o por el chantaje del porvenir, que proyecta su sombra sobre el presente prometiendo arruinarlo todo en cualquier momento; en la poesía de Vásquez el mal –que es un mal político (lo objetivo por antonomasia) y a la vez subjetivo- es parte de la esencia misma de ese ahora fatídico. Agudamente, el autor no se separa de eso que contempla, sino que se sabe inmerso en ello como parte constituyente y principal. Vásquez no condesciende a la lástima ni a un simple desasosiego; no tiene la mirada del observador omnisciente y separado, que contempla y juzga y que moraliza satisfecho. Tiene la visión de quien se sabe manchado por esas mismas lacras, por el hecho de ser contemporáneo y así, configura una metáfora general, aplicable a toda la especie: una crueldad en verso libre, tan bien lograda como poéticamente eficiente. En la poesía de Vásquez el mal –que es un mal político (lo objetivo por antonomasia) y a la vez subjetivo- es parte de la esencia misma de ese ahora fatídico.

LUIS BENÍTEZ


POEMAS POR JUAN CARLOS VÁSQUEZ


REVERSOS
De inmediato
la pigmentación se hizo oblicua,
enarbolando  estalla, 
amplía el espacio
creando largos pasillos
hasta un punto de infinitas
dimensiones que terminando empieza.

RE-INTENTANDO RESPIRAR
en medio del insomnio
te aferras al poco aire
a las sabanas,
con los pulmones vacíos
(sin agujas)
buscando las puertas 
del Albuterol.

INCONFUNDIBLES
noches de Manhattan
sorpresas todas en un mundo sin nombre
donde la abominación del vicio
en nuestro moderno medieval
abre una fosa comunitaria.

CUERPO A CUERPO
contra la nada,
y de la nada
enuncio y doy forma,
imagino estar,
sabiendo que todo ha sido
eso,
yo en mis múltiples
deseos.

ELLA Y NOSOTROS
Nada significa tu rostro, tu cuerpo,
el camino.

Nada significa quedarme por una vez
por unos años
esas criaturas santas o no santas,
darse, recomponerse,
pervertirse, beatificarse,
todos los colores en los matices,
los rascacielos, la bahía,
los suburbios.

Entrar en ti y salir en las embestidas nocturnas,
dirigirse con una luciérnaga
y aplastarla,
entrar y estudiar tu cerebro
mi cerebro,
todos los cerebros
al borde de otra dimensión.

Casi fúnebre, casi teatral,
despegar una sonrisa,
dejar de observar,
inmovilizarme,
lanzarse al vacío y sobrevivir
desmontando el fuego,
corretear hasta la pantalla
del cuarto angulando el dedo
ligeramente.

Nada significa al borde,
nada significa: nada significa.
Himnos y vientres,
seis mil años luz,
tu sombra arrastrándose de manos
de una muñeca, de la otra mano
mientras te violenta un desconocido en la noche.

EN LA SILENTE GEOMETRIA
deslizan todas las cosas
que son el mundo
intentas entrar, salir,
andar en círculos
abres el diafragma deseando
lentas mutaciones.