MICRORRELATOS, por Beatriz Pérez Sánchez

viernes, septiembre 16, 2016

Beatriz Pérez Sánchez (Barcelona).  
Licenciada en Pedagogía y Diplomada en Educación Social por la Universidad de Barcelona. Formada en técnicas de expresión y movimiento, compagina su labor profesional como co-fundadora de una entidad de Servicios Sociales en la que investiga la mejora de la salud mental en relación al cuerpo, el arte, la palabra y el movimiento. Ha sido miembro del grupo poético Laie de Barcelona. Ha publicado un poemario De perfiles, vértices, planetas, cuerpos, árboles y escenarios y Numb, la espera sostenida (2016). Colaboradora  de las revistas Poesía Digital, La Nausea2000, RES y la Editorial Graó. En 2009 su poemario De perfiles, vértices, planetas, cuerpos, árboles y escenarios fue  finalista del Premio de Poesía Concursalia “Luis Cernuda” de Barcelona.






MICRORRELATOS

Principio
Se conocieron en las redes sociales. Conexión rápida. Realidad. Química inmediata. Principios de verano. Viaje a Ibiza. Viena, después. Desencuentros frecuentes. Errores. Todos nos equivocamos. Como todo lo que empieza con prisas, termina en lenta agonía.

Final
Segunda parte. Intento de conexión rápida. Vínculo incierto. ¿Amor? Demasiada intensidad. Vuelen los desencuentros iniciales. Ataques. Palabras escritas sin papel. Virtualidad. Todo termina como se inició: con una conexión rápida.

Chasing someone, losing someone
Te escucho. No estás bien. Sé que las palabras curan. Creo en el Otro, pero para quererlo. ¿No estás a la altura? Te leo. Gracias, no todos me leen. Realidad. Messages “out”. Me interesan los vínculos. Duele que te maten la ilusión. No me escribas más. Cuando algo muere, algo ganas.

Una vida en dos segundos
Hospital de Sant Pau. Modernismo convertido en cemento y mármol. Habitación compartida. Olor a fluidos. Llanto. Corres a pasos agigantados. Llegas tarde. Llanto de bebé. El ramo de flores ya no luce.

Delirando
El termómetro marcaba 39,7. ¿Deliraba o veía cómo se iba vaciando el armario lentamente? Entrabas y salías de la habitación. A ratos dormía profundamente. Luego abría los ojos. La fiebre bajó. El armario permanecía cerrado.

Escuchando a Soraya
Suena el teléfono dos veces seguidas. Atiendo algo preocupada. ¿Soraya? ¿Qué ocurre? Nada grave, se une a tomar copas por la noche. Desahogo. Hablar es bueno. Decisiones imposibles de tomar. El amor tiene doble cara. Volverán las copas pronto.

Alex y sus palabras grandes
Hace semanas que la observo. Un vestido muy bonito el de esa chica. La semana pasada llevaba uno negro que aún le queda mejor. Debe pasar de cuarenta, pero ese flequillo me vuelve loco. Cuando entra no tengo ojos para nadie. Cualquier día de estos me lanzo  y le hablo con cuatro copas de más. Hoy ha muerto una amiga. Beber es mi único consuelo.

Tristeza
Saco mi mirada por encima de la sábana. Amanece el sol desde mi balcón francés. La vida tiene grandes giros. Té negro para animar. Respiro bajo la sábana nuevamente. Suena la tristeza por mi interior.

Toallitas húmedas
Me gustó quedar con él para ver la tele en casa. Hablamos y hablamos. Un buen debate y grandes periodistas. Empieza a tocar el teléfono. Va al baño y pregunta. ¿Tienes toallitas húmedas? Es que tengo que limpiarme bien antes de ir a la cita. No sé ponerme a si reír o llorar. Mejor reír. 

¿Qué tal?
Me pone nerviosa la pregunta. Si quieres verme, me llamas o me convocas. Mediocridad de pregunta vacía. ¿Te gusta que exista? Hazme existir. No preguntes más.

Sillones
Invitación a comer. Conversación forzada. Tensión. Ella intenta sentarse en un gran sofá blanco. Él la dirige hacia un sillón. Cada uno en un butacón, separados, haciendo ver que ven una película. Decadencia.

0 Comentarios: