EL VIAJE INTERIOR, por Ricardo Rubio

viernes, noviembre 23, 2018

Ricardo Alfonso Rubio (Buenos Aires, 11 de mayo de 1951) es escritor, novelista, poeta, ensayista y dramaturgo argentino. Ha publicado también ensayos, dos de ellos sobre la poesía paraguaya y Elvio Romero, y un tercero con la antología de poesía inédita y estudio preliminar de la poeta Emilse Anzoátegui, su mentora, con quien empezó a frecuentar reuniones literarias en 1969. Dado el golpe militar de 1976 en Argentina, mudó su poesía, hasta entonces social, a una forma suspicaz, nuevo esquema que desde un principio aparece como natural. Los mismos temas y formas se proyectan en su narrativa. En dramaturgia se ha inclinado por el naturalismo de modo casi permanente. Sus primeros poemas publicados, aún de corte social, aparecieron en 1978 en un díptico que llevó por nombre Invención de lo maravilloso y aproximaciones al margen del ocio, que reunía 16 trabajos. En 1979 publicó Pie a pie, algunos pasos, con poemas de adolescencia. Recién en 1986, Pueblos repentinos, su quinto libro de poesía, recogerá trabajos escritos durante la dictadura con un opúsculo dedicado a la llamada Guerra de Malvinas. Su primera obra narrativa publicada fue Calumex, en 1982, novela de ciencia ficción. Dirige el Grupo Literario La Luna Que desde 1980 y las ediciones literarias que ese grupo produce. Ha dirigido y dirige varias revistas, destacándose: La Luna que (se cortó con la botella) y Tuxmil. Con el poeta, narrador y traductor Antonio Aliberti dirigió la revista bilingüe (castellano-italiano) Universo Sur, que en sus cuatro apariciones difundió un número importante de poetas argentinos en Italia. Ha conformado y editado numerosas antologías de poetas y narradores argentinos, en Argentina y en Paraguay. Como dramaturgo, se han estrenado once de sus obras teatrales, una de ellas en Madrid, y una obra de títeres. Sobre su obra poética, Graciela Maturo ha escrito La palabra revelatoria: el recorrido poético de Ricardo Rubio (Sagital, 2004 y 2015). Fragmentos de su obra han sido traducidos al francés (por Alba Correa Escandell y Françoise Laly), al italiano (por Antonio Aliberti, Enzo Bonventre y Marcela Filippi), al alemán (por José Pablo Quevedo y por Johannes Beilhartz), al ruso (por Andrei Rodossky), al búlgaro (por Sascho Serafimov), al gallego y a l inglés (autotraducción), al rumano (por Dumitru M. Ion), al albanés (por Jeton Kelmendi) y al catalán (por Pere i Bessó). 


EL  VIAJE  INTERIOR

“Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.” 
Pablo Neruda, “Poema XX” 
de 20 poemas de amor y una canción desesperada.


En su largo concierto, la existencia insinúa un cambiante derrotero sentimental, y en ese peregrinaje, por lo general, es menos frecuente la risa que el lamento; esta desigualdad nos compele a comportamientos de gama infinita. Pero en el caso de una tejedora de sueños, como es Susana Lamaison, la canalización se da a través de la palabra poética, es así que construye su cosmogonía y la dirige al lugar que más la preocupa, como hace todo creador de mérito, en su caso, la delación del estado emocional a través del por qué, distinto del cómo de los poetas metafísicos o del qué de los expresionistas, aunque todos, en mayor o menor grado, comparezcan asiduamente ante cualquier pronombre interrogativo.
Sobre la terminación del siglo XIX, poetas como Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro practicaron la poesía intimista al buceo de la expresión emocional, la cual marcó un inicio de esta corriente en la literatura española, aunque siempre conocida, ya en tiempos de Catulo y aun antes, en los de Safo. 
En cercanos tiempos, esta renovación, partió de la poesía de Heine (‘Buch der Lieder’) como un esbozo, acaso romántico, para alcance de todos los lectores. Y así como la cosmogonía es dable en el interior mental de todo individuo, es muy poco probable que se desarrolle a pleno en el mundo real, ese enorme ambiente donde interactúa el yo con los tantos otros y todo se consuma en el modo de ver, en el solipsismo poético. 

De olvidos y memoria, publicado en 2012, es entonces el poemario intimista que expone el universo interior de la autora, lo desnuda en sus particularidades valiéndose de la enumeración de frases y analogías de tono metafórico, pleno de imágenes intelectivas, hipérboles sensibles a la melancolía de las fricciones diarias; no propone, sino confiesa; no redime sino denuncia.
Los recuerdos son tomados como compartimientos estancos que, a la mirada profunda, no evitan la invocación, como cuando dice: 

...no sabía que existía el tiempo,
 solo que los jazmines del cabo 
blanqueaban las noches de estío. 


Pero el recuerdo está lleno de seres queridos, de situaciones felices, de árboles con valor de mantrams que confrontan el ahora, desequilibrando los vasos comunicantes de la alegría, de modo que el contraste entre los tiempos provoca algunos versos de añorado amor, de esperanzas y desencuentros, de personas y personajes, “collage absurdo la vida”, como cita la autora.
Con un vocabulario claro, breve, ajustado a la necesidad de comprender y a la de ser comprendida, depurada de vanidades desconcertantes, invisibiliza lo grosero, la materia palpable, que ahora carece de sentido, para mostrar lo puro, lo íntimo, lo que muchos otros se esfuerzan por ocultar, y así hace lo correcto, aun cuando no imagina tener algo que ganar. 
Sin duda, la confidencialidad no es una sorpresa en la obra de Susana Lamaison, sí lo son la acentuación de la melancolía, la congoja de las acumulaciones y la clara visión del núcleo ardiente que provocó la erupción de esta poesía anímica y espiritual como válvula salvadora en los instantes de mayor zozobra.  
No es posible quedar indiferente luego de la lectura de De olvidos y memoria, fervor despuntado ante las contingencias de abrumadora intensidad.



Haiku, una voz de Susana Lamaison

Aproximación a Caerá otra lluvia, copioso poemario haiku de Susana Lamaison que precedió a los posteriores Haiku para la vida y Como se van los pájaros. 
Caerá otra lluvia” sugiere la espera —y el deseo— del tiempo de transformación, la expectativa del momento oportuno para cruzar el gran torrente. 
La palabra lluvia es un símbolo que desde el siglo XVII se considera tópico, es decir, un símbolo asentado y aceptado como referente universal en tiempo y espacio. Acaso la novela de Alessandro Manzoni, I promessi sposi (los novios), es la responsable de que la palabra “lluvia” llegase a la categoría de tópico en nuestras letras occidentales. Lluvia significa cambio, nueva vida, sed que muere, fin del fuego caótico, lo que renace, lo que empieza nuevamente, otro modo de interpretar el mito del fénix. Esta alusión occidental, en Caerá otra lluvia, se funde con el formato oriental del haiku.
Según algunos especialistas los orígenes del haiku se encuentran en el haikai. El haikai es una forma poética basada en el humor y la ironía. Se dice también que, al paso del tiempo, el haikai se asocia a otro estilo conocido como Renga, obteniendo así una derivación, el Haikai-no-Renga.

El Haikai-no-Renga era una sucesión de poemas Haikai que mantenía el estilo gracioso del original. El primer poema que iniciaba esta sucesión se denominaba Hokku. Y es Matsuo Basho, poeta especialista en haikai, quien separa el primer poema del Haikai-no-Renga (el Hokku), independizándolo, dándole al Hokku una personalización estética y expresiva. Pero Basho también llama Haiku al Hokku.

Más adelante, poetas como Masaoka Shiki separaron sustancialmente el haiku del Hokku, dejando al hokku la característica “cómica”, y dando al haiku el valor “espiritual” que hoy conocemos y que Susana Lamaison presenta en gran espectro.
Tradicionalmente, el haiku buscaba describir los fenómenos naturales, el cambio de las estaciones o la vida cotidiana en relación con la mirada sujeto/objetiva del poeta. Muy influido por la filosofía del zen, su estilo se caracteriza por la naturalidad, la sencillez (no el simplismo), la sutileza y la austeridad, buscando sugerir la libertad y la eternidad en concomitancia, latiendo juntos el ritmo universal.
Susana Lamaison, la Haijin que esta noche nos convoca, nos entrega su trabajo haciendo gala de su imaginería y su genio, y emulando a Chiyo Ni, la más notable de las mujeres del haiku, presenta, en este libro, doscientas composiciones como una lluvia de imágenes que no se agotan en el cambio que desde el título sugiere.
Oriente y occidente se funden así, conformando una cosmogonía que se iniciara en su primer libro “Por la rama del paraíso”, donde Alberto Luis Ponzo, que escribe su contratapa, señala el mundo indescifrado y sus infinitas impresiones. En éste, en “Caerá otra lluvia”, el mundo indescifrado se convierte en una suma de impresiones, la íntima traducción, reflejos del presente inmediato de cada texto, pues el haiku no expresa pensamientos o ideas sino la realidad honda de las cosas, su esencia misma, y se basa en la intuición, en la simplicidad, y a un mismo tiempo evade el juicio todo cuanto le es posible.
No por ello, la autora se independiza de los temas del desasosiego, del amor, del desamor, de la espera o del apremio. La permanente alusión a la esencia de esta poética, el paisaje, la naturaleza, la mirada, acucian, acompañan la acción subjetiva de los ojos con en ambiente. Como dijo Matsuo Basho: “Haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento

Tímido acorde 
brota desde tu alma
cuando me miras.

Mes de septiembre:
Magnetismo del lila, 
tenues glicinas.

Desconcertadas
las agujas descansan.
Me aburre el blanco.

Susana Lamaison nació en Buenos Aires en 1947. Es Poeta, Maestra Normal Nacional, Profesora en Lengua, Literatura y Latín, y Licenciada en Letras.  Ejerció la docencia en niveles Secundario y Universitario, y ha coordinado Talleres Literarios como “Todos podemos escribir”, y de Lectura Acompañada: “Ser y estar con Borges”, “Ser y estar en la Vanguardia”. Tuvo durante diez años el Taller Literario “El Altillo de Morón” de la Universidad de Morón para jóvenes y adultos mayores. Fue Directora de Extensión Cultural de la Universidad de Morón.  Actualmente se dedica a la Corrección Literaria Institucional de la Universidad de Morón, en el Departamento de Relaciones Institucionales/Unidad de Medios/ Página web/Editorial/Imprenta, de esa Casa de Altos Estudios. Desde hace más de 20 años participa de las actividades de la Fundación Internacional TOZAI (Oriente-Occidente), www.tozai.com, donde ha sido miembro organizador de los Encuentros Internacionales de Poesía Haiku, y también Miembro del Jurado de Certamen Internacional de Poesía Haiku (2016). Es asimismo Correctora de los libros de los Encuentros y tiene a su cargo un espacio en la página web de la Institución: Tozai esquina Haiku. Su experiencia con esta bella forma poética se inició en los Encuentros de Estación de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, donde cada año presentó a sus alumnos a concurso y fueron distinguidos y publicados. Recibió enseñanza en Haiku y Tanka de la Maestra Neri Mendiara, y de la Profesora Stella Maris Acuña, y compartió con figuras como Masanao Kobayashi, Norma Yokohama, Ángela Molina Alonso, Adrián Ramos, Beatriz Piedras, Rolando Paciente, Cecilia Tapia,  y más recientemente con las Profesoras Kayoko Ijiri y Seiko Ota (Japón), entre otros. Coordina un pequeño grupo de escritura de Haiku llamado Komorebi. Sus poemas Haiku han sido traducidos al japonés para la Radio Argentina al Exterior y figuran en obras de estudio del género.
Ha publicado los siguientes libros: Por la Rama del Paraíso (poemas, 2002); Caerá otra lluvia... (Haiku, 2007); Haiku para la vida (2011); Como se van los pájaros… (Haiku, 2011); De olvidos y memoria (poemas, 2012); Palabra en el tiempo (poemas, 2017). Ha colaborado en numerosas antologías de poesía y libros de ensayo compartidos. Obtuvo recientemente el Premio de Poesía con su libro Evocaciones, Poemas. Concurso XV, 2017. Ediciones Hespérides (en proceso de edición). 
Colabora con el Centro de Estudios Poéticos dirigido por la Dra. Graciela Maturo.

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